La marca del meridiano

La marca del meridianoLa marca del meridano. Lorenzo Silva. Planeta. Premio Planeta 2012.

Biografía:

Lorenzo Manuel Silva Amador nació en Madrid y es licenciado en derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Ejerció como abogado hasta que en el año 2002 decidió dedicarse por completo a la escritura, aunque ya había comenzado a escribir en 1980.

Ha escrito numerosos relatos, artículos y ensayos literarios, así como varias novelas, que le han valido reconocimiento internacional. Una de ellas, El alquimista impaciente, obtuvo el Premio Nadal del año 2000.   Autor de novelas relatos, ensayos y libros de viaje, la más conocida es su serie negra y criminal que inició en 1998 protagonizada por los guardia civiles Bevilacqua y Chamorro.

El 15 de noviembre de 2010, le fue concedido por la Guardia Civil el título de Guardia Civil Honorífico por su contribución a la imagen del Cuerpo. Otra de sus obras, La flaqueza del bolchevique, fue finalista del Premio Nadal 1997 y ha sido adaptada al cine por el director Manuel Martín Cuenca. Ganador del Premio Planeta 2012 con la novela La marca del meridiano que es la que vamos a tratar aquí.

También hemos de dejar constancia de que Lorenzo Silva ha creado un nuevo sello editorial, Playa de Ákaba, dedicado a la proyección de autores de calidad, y con impresión bajo demanda así como distribución en librerías y venta de libros electrónicos a precios reducidos.

Sinopsis:

En una sociedad envilecida por el dinero sucio y la explotación de las personas, todavía el amor puede ablandar a las fieras. Un guardia civil retirado aparece colgado de un puente, asesinado de manera humillante. A partir de ese momento, la investigación que ha de llevar a cabo su viejo amigo y discípulo, el brigada Bevilacqua, abrirá la caja de Pandora: corrupción policial, delincuentes sin escrúpulos y un hombre quijotesco que buscará en el deber y el amor imposible la redención de una vida fracturada. Ambientada en la Cataluña actual, esta absorbente novela policíaca de Lorenzo Silva, maestro indiscutible del género, se adentra más allá de los hechos y presenta un sólido retrato del ser humano ante la duda moral, el combate interior y las decisiones equivocadas.

Nuestra reseña:

Antes de hablar propiamente del libro, hemos de resaltar algunos detalles importantes que iremos encontrando a lo largo de la lectura de la novela y que hacen referencia directa a su título.

Con ‘La marca del Meridiano’ Lorenzo Silva nos hace referencia a esa línea imaginaria del meridiano de Greenwich que divide a España en dos mitades. Algo similar a lo que le debe ocurrir al autor ya que él se encuentra a caballo entre Madrid y Viladecans: Municipio del Baix Llobregat muy próximo a Barcelona.

La novela, fue ganadora del Premio Planeta 2012 durante una noche especialmente tensa en Barcelona: Lara, presidente del grupo Planeta que había declarado recientemente que si Catalunya se independizaba, el grupo Planeta se vería obligado a trasladarse fuera de Catalunya. A su lado y en la misma mesa, el President de La Generalitat catalana, Artur Mas. Y al lado de Mas, el actual ministro de Cultura del Estado, Wert, donde pocos días antes, en unas declaraciones muy poco afortunadas indicó que era menester españolizar a Catalunya. Suponemos que se refería culturalmente hablando aunque es bastante parco en declaraciones sobre la cultura que es su ministerio al fin y al cabo. Tremenda esa noche, los tres juntos.

Y allí, en medio de todo ello, el premio Planeta; el premio mejor dotado de este país a la mejor novela y que fue concedido  a un libro que hace referencia a esas dos mitades y donde en un discurso en catalán y hecho desde el corazón por  Lorenzo Silva,  éste abogó por lanzar puentes entre esas dos mitades. Algo muy complicado actualmente. También nos consta que Lorenzo Silva aprovechó para indicarle a Wert, que aplicar el 21% de IVA a los libros digitales era una barbaridad.

Y este preámbulo era necesario para hablar de ésta, la última novela de Lorenzo Silva ‘La marca del meridiano’. Novela donde la ironía finísima del principal protagonista Bevilacqua, apodado Vila debido a la dificultad de su apellido, es más que nunca el alter ego de Lorenzo Silva.

En esta ocasión, la pareja de guardias civiles Bevilacqua y Chamorro más un tercero, Arnau (que ya apareció en la anterior entrega de la serie) y que a pesar de tener un apellido catalán no lo es en absoluto, habrán de visitar Barcelona y ponerse de acuerdo con los Mossos d’Esquadra para resolver un oscuro asunto que salpica a la propia policía y donde deberán investigar el homicidio y el ensañamiento cruel con un ex compañero y maestro de Bevilacqua, el subteniente Robles ya jubilado.

Especialmente intimista y relatada como siempre en primera persona por Bevilacqua, observaremos también a una Chamorro igual de directa como es habitual en ella. Vila, o Bevilacqua, nos ofrecerá unas reflexiones cargadas de sentimientos y donde observaremos cómo su personaje evoluciona hacia un carácter más melancólico y meditativo. Atención, porque en esta ocasión, sabremos el por qué de esa melancolía de Bevilacqua ya que tendremos algo de romance y que es un parte importante de la trama y de la historia, no tan reciente, del propio protagonista.

No debemos olvidar la fina ironía de Lorenzo Silva y de cómo utiliza los acontecimientos del 2011, período en el que se basa la novela, para atacar la crisis en la que se ve inmersa el país y de la falta de moral de algunas personas para salir de ella. Nos recordará el comunicado del alto al fuego de ETA, o el apresamiento de Gadafi por los supuestamente, suyos. También nos hablará de algo tan candente como la vulnerabilidad de las redes sociales o los chivatos de los GPS de los móviles y de la desatada polémica, ya resuelta, sobre el famoso parque de juego Eurovegas en Viladecans.

Nos narrará también sobre los innumerables recortes sufridos por los funcionarios o de otros hechos históricos como el de los años de inicio de la Guardia Civil, así como muy sutilmente, o más bien no, nos dejará caer el origen borbónico de la policía catalana, los Mossos d’Esquadra.

Esa misma marca imaginaria, nos ofrecerá moralina sobre la fina línea entre el bien y el mal y las batallas que debe librar todo ser humano para quedarse en un lado o saltar definitivamente al otro. Pero nunca medias tintas, porque eso es imposible. Se tiene ética o no se tiene. Y si pisas la delgada línea cual equilibrista, en cualquier momento puedes perderlo absolutamente todo. Y hasta ahí podemos leer porque es una parte muy importante (¡importantísima!) de la novela.

Con un título metafórico, el relato que hallaremos dentro no lo será en absoluto ya que tal y como ha dicho el propio Lorenzo Silva, esta es su obra más ambiciosa. Con ese cinismo que caracteriza a Bevilacqua, nos irá soltando algunas perlas y guiños que harán aun más interesante el libro. Con una trama excelentemente estructurada, narrada y definida como ya nos tiene bien acostumbrados Lorenzo Silva, sentiremos remordimientos por haberla leído algo tarde, en lo que a las fechas del Premio Planeta se refiere.

Pero por suerte, aquí está ya: leída, comentada y disfrutada.

No esperéis encontrar otras metáforas como la del título en el libro. Dentro, hallaréis una buena novela de serie negra con realidades y verdades como puños. Con sus tramas y sub-tramas y donde además, ahondaremos en los fantasmas del protagonista. Buena. Buena de verdad.

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