La tristeza del samurái

LA TRISTEZA DEL SAMURAILa tristeza del samurái. Víctor del Árbol. Alrevés editorial.

Víctor del Árbol es autor de las novelas El peso de los muertos con la que ganó el premio Tiflos de novela en 2006; El abismo de los sueños (no publicada), finalista en 2008 del premio Fernando Lara; y La tristeza del samurái (Alrevés, 2011), que ha sido un éxito nacional e internacional. Traducida a una decena de idiomas y best seller en Francia, cuenta con el reconocimiento de la crítica y de numerosos premios. Entre ellos, Le Prix du Polar Européen 2012 a la mejor novela negra europea que otorga la prestigiosa publicación francesa Le Point, galardón que obtuvieron, en anteriores ediciones, Philip Kerr y Arnaldur Indridason entre otros.

Este mes de Mayo de 2013, La tristeza del samurái será publicada en Israel, sumándose a las ediciones en Polonia, Estados Unidos, Rumania, Macedonia, Holanda, Italia, Brasil y Francia, además de las diferentes edicones (Trade, bolsillo y Club) en España.

Su última novela publicada, Respirar por la herida, la podéis encontrar aquí reseñada.

www.victordelarbol.com

@victordelarbol

Sinopsis:

Extremadura 1941 / Barcelona 1981
Dos tramas se desarrollan de forma paralela; una en Extremadura en el año 1941; la otra en Barcelona en 1981. Un crimen cometido durante la posguerra española produce consecuencias en tres generaciones de la familia Alcalá y en aquellos que se han cruzado en sus vidas durante cuarenta años. Complots, secuestros, asesinatos, torturas, violencia machista, son algunos ingredientes de esta fantástica novela. Con un estilo descriptivo pero no por ello lento, el autor narra los acontecimientos ocurridos y poco a poco va entrelazando los personajes de ambas tramas, entrando en la psicología de cada uno de ellos. El resultado es una magnífica novela de intriga e investigación, de sentimientos y rencores, de amor y odio, de ambición y dolor, de hipocresía y sobre todo de culpa, una lacra que se transmite de generación en generación, donde los hijos heredan los delitos de los padres y los nietos los de sus abuelos.
Una novela que atrapa al lector desde el primer momento.

Reseña:

‘La gran virtud del arte de la espada radica en la sencillez: Herir al enemigo en el justo momento que te hiere’. Movimiento del Jenjutsu. (La técnica del sable)

Con esta frase se inicia La tristeza del samurái. Novela que esconde un argumento extraordinario y sobrecogedor.

Nos fascina la manera de escribir de Víctor del Árbol y los sentimientos que despierta con la lectura de sus novelas. Y es que dispone de un lenguaje y de una narrativa elegante pero a la vez muy cercana, amén de visual; con ello, consigue transmitirnos todo el odio o melancolía que acumulan sus protagonistas haciéndonos sentir partícipes de la contienda y de la tragedia.

Si ya los períodos de la acción de este thriller, la posguerra española, la División Azul o el golpe de estado del 23-F, son suficientemente convulsos y muy oscuros, (no está aun todo explicado: ¡ni mucho menos!), nos encontraremos con unos personajes negros, muy negros, que buscan desesperadamente cerrar el círculo para dar fin a sus afrentas o culpas del pasado; aunque para ello, estas personas, deban utilizar lo mejor y lo peor de sí mismas.

Ambientada entre Extremadura y Barcelona, nos hablará de las rencillas y conflictos entre dos familias durante más de 40 años. Tiene algo de novela histórica y de drama pero sobre todo, nos hablará de ese destino tan escurridizo y caprichoso donde los personajes no dejarán de cruzarse entre ellos (las casualidades no existen) hasta que todos, por fin, quieran reparar sus odios y sus traiciones.

Novela también comprometida en su construcción, nos asombra esa capacidad de Víctor del Árbol de entrelazar personajes, momentos, causas y efectos, sin dejar en ningún momento de mantener viva la llama de la intriga y sin que decaiga el interés. Y es que ya desde la primera página nos introducirá de cabeza en un misterio muy intenso y dramático con un ritmo de suspense altísimo sin picos ni sobresaltos, cosa que es de agradecer. Tampoco utiliza el recurso de inventarse nuevos personajes hacia la mitad de la trama para dar vuelcos inesperados al hilo argumental. Ni aburrirnos ni despistarnos con elucubraciones durante páginas y páginas sin fin. No. Víctor del Árbol es diferente. Sus personajes son lo que son desde el principio y así seguiremos con ellos llegando casi hasta sentir empatía a pesar de la oscuridad que les envuelve. Y como no, se le reconoce la dificultad y el esfuerzo de escribir algo tan diferente y afortunado y de mantener la intriga desde la primera página hasta la última.

La tristeza del samurái es una novela excepcional. Sin límites. Grande y desproporcionadamente buena.

[…] Sólo podía restañar la herida devolviendo dolor por dolor. Una ofensa podía ignorarse, desconocerse o perdonarse. Pero nunca podría ser olvidada.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *