Los secretos de San Gervasio

los-secretos-de-san-gervasioLos Secretos de San Gervasio. Carlos Pujol. Pamiela.

Carlos Pujol Jaumandreu (Barcelona, 1936 – Barcelona, 16 de enero de 2012) fue un poeta, traductor, editor, historiador de la literatura y novelista español.

Fue alumno del medievalista y filólogo Martín de Riquer, con quien hizo su tesis dedicada a Ezra Pound en 1962. Hasta 1977 fue profesor de Literatura Francesa en la Universidad de Barcelona. Entre 1997 y 2007 fue profesor de la Facultad de Humanidades de la Universidad Internacional de Cataluña, formando parte del Consejo Académico Universitario. Doctor en Filología Románica, su dominio de los idiomas francés, inglés, catalán e italiano le permitió ser un prolífico traductor (en un ilustrado abanico, desde los poetas clásicos británicos a un buen paquete de novelas de Simenon. Joan Perucho). Estudió y preparó antologías y ediciones de la obra de clásicos como Balzac, Voltaire, Charles Baudelaire, George Orwell, autores –entre otros– en los que estaba considerado un especialista. Fue crítico literario, entre otros medios, de El País, La Vanguardia, El Sol y ABC. Alfil blanco del fundador de la Editorial Planeta, José Manuel Lara Hernández, desde 1972 fue miembro permanente del jurado del Premio Planeta y secretario del mismo desde 2006, y gestor editorial incansable en la selección de los manuscritos que optaban a los Premios “Planeta”, Ateneo de Sevilla y Ramon Llull.

Buen amigo del erudito fabulador Joan Perucho, fue en casa de este donde junto con los poetas Alfonso Canales y Pere Gimferrer, fundaron la “Academia de los Ficticios”.

Su extensa obra comprende novelas, cuentos, aforismos, poesía y ensayo. (Fuente Wikipedia).

Reseña:

Aventura barcelonesa de Sherlock Holmes en el barrio de San Gervasio creada por Carlos Pujol en 1994: un pastiche del famoso detective con mucho humor y divertimento donde el detective del raciocinio junto a su inseparable Watson, descubrirá los beneficios de la siesta y del buen vino.

Una calurosa noche de agosto en Londres, Holmes recibirá la visita de dos damas barcelonesas solicitándole su ayuda para averiguar el paradero, desconocido, de su padre, don Pelegrín. Para ello, y ante algunas anomalías descritas por parte de las dos señoritas, Holmes no dudará en desplazarse a Barcelona para averiguar por qué alguien desea, mediante embustes, contactar con él.

A partir de aquí, empieza un divertido recorrido por las calles y el barrio de Sannueva-belen Gervasio donde, los que residimos en la Ciudad Condal, lo recorreremos con Holmes con sumo placer al reconocer una Barcelona de casi finales de siglo XIX donde se nos hablará de un ‘monumento’ en construcción al final de La Ramblas, la futura cascada del parque de La Ciudadela  o lugares desaparecidos como el manicomio de la Nueva Belén y cuyos terrenos hoy en día, forman parte del Museo de la Ciencia.

Repleta de numerosos guiños, algunos hilarantes, el enigma pasa a un segundo plano para ofrecernos una visión algo diferente de Sherlock aunque no tanto la de Watson: un Holmes más humanizado, menos estirado y más humilde donde llega a rememorar sus orígenes, por cierto, algo sorprendentes y que en realidad hacen referencia a ‘su ‘padre’ Conan Doyle.

Sin desvelar nada del enigma, el caso de Los secretos de San Gervasio bien podrían haber dado un toque de atención a la arrogancia del detective y hubiera sido magnífico poder haber conocido, en una continuación cronológica,  qué razonamientos y reflexiones habrían despertado en el investigador los sucesos acaecidos en Barcelona, ya en su residencia en el 221B de Baker Street.

La narración está relatada con la voz de Watson mediante un estilo limpio pero más elucubrado que el del propio Doyle, y donde prima más el descubrimiento de la identidad de cada personaje que puebla la novela, la ambientación en las calles de Barcelona y el humor, muy irónico, sobre la finalidad de las novelas policíacas.

Un placer y un muy agradable descubrimiento.

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2 thoughts on “Los secretos de San Gervasio”

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