La casa de las miniaturas

la-casa_de_las_miniaturasLa casa de las miniaturas, de Jessie Burton y Ediciones Salamandra.

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Por Cristina de @abrirunlibro

Esta reseña fue publicada el 11 de agosto del 2015 en Revista Vísperas.

Si “sorpresa” se define como “Acción y efecto de sorprender” y a su vez “sorprender” como “Coger desprevenido. Conmover, suspender o maravillar con algo imprevisto, raro o incomprensible”, eso sería lo sucedido con la lectura del libro La casa de las miniaturas de Jessie Burton.

Publicada por primera vez en 2014 se dice de ella que en la feria del Libro de Londres en el 2013, hubo, “literalmente”, una verdadera guerra de ofertas para obtener los derechos. Su autora Jessie Burton, británica y secretaria de la City y actriz, es la primera novela en su haber y tardó cuatro años en escribirla. Este mes de mayo llegó a España de la mano de Ediciones Salamandra como libro estival o “literatura para el verano” o al menos alguien lo clasificó así. (Ese mismo alguien tendría que explicarnos en qué consiste la  literatura veraniega y por qué esa nomenclatura que nos recuerda por simple asociación a canciones con poco glamour y con muchas reminiscencias a barbacoas y a chiringuitos mientras les sobrevuelan muchos pajaritos).

La autora se inspiró para el libro en la casa de las miniaturas de Petronella Oortman, una dama holandesa del siglo XVII y cuya casa de muñecas se encuentra en exposición permanente en el Rijksmuseum de Ámsterdam. Jessie Burton recrea la historia en 1686 de una joven holandesa de dieciocho años que se traslada a Ámsterdam después de  casarse, por conveniencia, con un maduro y rico comerciante al que apenas conoce. Éste, que vive con su hermana soltera y los criados de la casa -en una residencia en la llamada Curva de Oro de Ámsterdam-, le ofrece como regalo de bodas una lujosa réplica de la casa en la que habitan, expuesta en un vistoso aparador, y realizada con las mejores maderas nobles, recubierta de carey y joyas preciosas. Nella, así se llama la protagonista, irá poblando su juguete con reproducciones en miniatura pero a medida que va pasando el tiempo, las figuras irán tomando un cariz misterioso y adivinatorio destapando secretos y dramas familiares. 

Lo maravilloso de abrir un libro del que se desconoce apenas todo sobre él –y con el casi único objetivo de que depare una lectura entretenida-, es que ese libro puede despertar cual crisálida y empezar a metamorfosearse y a eclosionar en una novela que no sólo es entretenida sino que además dispone de una narrativa más que correcta y con un misterio bien tramado; es entonces cuando el lector se sorprende y se siente como si hubiera descubierto, casi, un nuevo continente.

La casa de las miniaturas, galardonada con el National Book Award, es una novela de corte ligero a la que podría clasificarse dentro de la narrativa, el misterio, la fantasía, la historia… y si se apura, también podría catalogarse como romántica debido a unos sentimientos muy generosos que se expondrán con mucho acierto. Su autora, Jessie Burton, ha tenido la suficiente habilidad para recrear una trama sólida y diferente donde tratará temas espinosos como el racismo, la homofobia o la codicia pero ofreciendo -dentro de una narrativa de corte clásico-, un estilo fresco, visual y con unos giros muy bien logrados. Una narrativa limpia sin apenas los ya abusivos y recurrentes cliffhangers que utilizan en exceso la mayoría de autores. El entorno, el próspero imperio comercial de Holanda con el lejano Oriente, el frío de unos canales helados o la recreación de la vida en la ciudad de Ámsterdam de aquella época -sin llegar a ser didáctica-, serán un atractivo muy importante de esta novela.

La protagonista, jovencísima, pero que dispone de una gran madurez, no se asustará por lo que le ha tocado vivir y luchará por lo que considera que es justo: un perfil de mujer moderna pero inocente que cautivará al lector; una especie de heroína del siglo XVII.

No aparecerán demasiados personajes en La casa de las miniaturas pero todos disponen de un perfil tan remarcado y fuerte que no se echarán en falta a otros personajes: todos ellos guardan los suficientes secretos como para cubrir holgadamente las 448 páginas que componen el libro. Existe una figura, el de la cuñada de Nella, Marin, que es la que asombrará más a medida que se vaya descubriendo más cosas sobre ella.

Secretos en la ciudad de Ámsterdam del siglo XVII, una casa de miniaturas, mucha avaricia pero también sentimientos altruistas. Una trama interesante que ofrecerá un entretenimiento de calidad gracias a un conciso argumento bien desarrollado. Una historia de prejuicios que bien podría trasladarse a pleno siglo XXI.

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2 thoughts on “La casa de las miniaturas”

  1. No sabía si dejar el comentario aquí o en la revista, al final me he decidido por dejarlo aquí 🙂 Yo me compré este libro la semana pasada y estoy con muchas ganas de leerlo,seguramente lo empiece cuando acabe el que me traigo ahora entre manos. Coincido con lo que comentas sobre lo de “literatura veraniega”, también necesito que alguien me lo explique 🙂 Un saludo.

    1. ¡Holaaa! Gracias por pasarte por aquí. Y puedes poner el comentario donde quieras…
      Lo bueno de este libro es que yo tenía casi cero expectativas. Y mira por dónde, me sorprendió. Espero que no te defraude. ¡Ya contarás! Saludos cordiales :-)))

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