Mujer tenías que ser

Por @MNievesAbarca

Cuando era cría me empeñé en jugar al fútbol. Era la única que jugaba en la calle con los otros chavales, para desesperación de mi madre, que me quería peinando muñecas o aprendiendo a maquillarme o las sublimes artes del ligoteo. Al final conseguí, tras mucho insistir, una camiseta del Barça de imitación y que me llevaran al único equipo de chicas que había en la ciudad, el Karbo. Recuerdo que cuando entrenábamos en el barrio coruñés de la Sagrada Familia (yo era una auténtica tuercebotas y en realidad mi vocación era la de ser portero, pero mi estatura solo daba para portería de hockey) muchos señores mayores se paraban a vernos, incluso alguno nos animaba. Pero otros nos insultaban y gritaban: ¡¡A FREGAR A VUESTRA CASA!!

El fútbol siempre ha sido un mundo eminentemente masculino, y además, muy machista. Hasta hace poco no se ha empezado a abrir a las mujeres, y al fin, hay equipos de mujeres, liga de mujeres, olimpiadas y campeonatos mundiales. Pero al principio éramos las raras o las “piruchos” las que nos dedicábamos a dar patadas al balón.

Cuando crecí (no en estatura, en años), decidí ponerme a escribir novela negra. Lo que no sabía era que la novela negra también es un mundo eminentemente masculino. Y además, muy machista. Cosa que me llama la atención, pues el mundo literario está, en estos momentos, sustentado en su mayor parte por las féminas lectoras. Féminas que leen, que compran novelas, que van en el bus o en el metro con sus libros o con sus aparatos electrónicos. Señoras que dedican su tiempo a ir a clubes de lectura, libreras que recomiendan novelas y miman sus estantes (también hay libreros, no se me enfaden, pero son menos), mujeres que cuentan cuentos a sus hijos, mujeres que escriben en blogs y hablan de los libros que han leído, diseccionando palabras para analizar escritores y obras.

Incluso hay mujeres que escriben novela negra.

Pero.

Ese “pero” que siempre toca los huevos.

Pero no hay ninguna nominada a los premios que otorga la Semana Negra de Gijón en ninguna de sus categorías.

El boom de la novela negra, en su mayor parte, es obra de escritoras. Patricia Cornwell, la mujer que inició la moda mundial de la literatura forense, del CSI; Bones fue gracias a  Kathy Reichs, sobre los arqueólogos forenses. Patricia Highsmith, una de las primeras escritoras que narró las aventuras del perfecto psicópata incluso antes de que los criminólogos los diseccionaran en sus ensayos. Agatha Christie, poco más que decir. En cierto modo hasta un personaje femenino, Lisbeth Salander, fue el catalizador de la moda que catapultó la novela negra fuera de su gueto de quiosco y oscuridad a copar los estantes de todas las librerías del mundo. Las mujeres son las que más leen, las que más leen novela negra. Pero no hay ninguna mujer nominada en la Semana Negra de Gijón. En ninguna de sus categorías.

Lo que me lleva a pensar:

La novela negra en este país es como el Vaticano. Lleno de mujeres que rezan, lleno de monjitas, lleno de señoras que limpian las iglesias, lleno de turistas que dejan su dinero en los museos. Pero rodeadas de hombres que son los que cortan el bacalao.

O también.

La novela negra en este país es como un combate de boxeo. Los hombres luchan por el cinturón y las chicas pasean en tacones llevando el cartel que anuncia los asaltos.

O incluso.

Como el ciclismo, las señoras sonreímos y llevamos el ramo de flores al ganador de la etapa.

¿O eso solo pasa en la Semana Negra de Gijón?

O será que escribimos pocas.

O será que escribimos mal.

Me pregunto.

Y seguiré preguntándome una buena temporada…

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4 thoughts on “Mujer tenías que ser”

  1. Como Perona, como ser humano y como Mujer encuentro injustificable la ausencia de nominación en el Certamen De Novela Negra De Gijón. Como lectora, y tras leer algún comentario más a parte de tu carta, las quejas me parecen una pataleta, ya que, yo llevo observando esa pauta en más de una ocasión y no he visto que se formara gran alboroto. Se debe de defender siempre que se es mujer, no solo cuando algo nos afecta. En un periódico de gran tirada en este País, en su sección de cultura, en uno de los apartados referentes a mejores libros de la semana, me he encontrado en varias ocasiones que no hay ninguno de una mujer. La defensa empieza por pequeños gestos ,pero en todas las situaciones, no sólo se ha de defender dónde se reparten premios. Un Saludo,y que tengan un feliz y agradable día.

    1. Hola Belén. Razón llevas. De hecho hoy ha salido un post muy interesante de un escritor que nos ha hecho bajar la cabeza a todos. Te lo adjunto por si te parece bien leerlo. El tema, efectivamente, viene de muy lejos. Quizás también sea ya el hartazgo y esto haya sido la gota que ha colmado el vaso. http://www.davidllorenteoller.com/blog-david-llorente/2016/3/29/sobre-las-escritoras-no-nominadas
      Gracias por pasarte y comentar. Saludos cordiales, C.

  2. Acabo de descubrir tu blog por casualidad. Lo guardo en mis favoritos. Tienes toda la razón. Mucha suerte con tu carrera literaria.

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