La marca de la sangre

La marca de la sangre. Patricia Cornwell. Traducción de Carlos Abreu Fetter. Ediciones B.

Patricia Cornwell (Florida, 1956), directora de Ciencia Forense Aplicada en la National Forensic Academy, ha recibido múltiples galardones en reconocimiento a su obra literaria; destacan los premios Edgar, Creasey, Anthony, Macavity, el francés Prix du Roman d’Aventure, el galardón británico Gold Dagger y el Galaxy British Book Award. En 1999, la doctora forense Kay Scarpetta, protagonista de la mayoría de sus novelas, recibió el premio Sherlock al mejor detective creado por un autor estadounidense. Actualmente se está trabajando en la adaptación cinematográfica de la serie de la doctora Scarpetta a la gran pantalla, con Angelina Jolie como protagonista.
La obra de Cornwell ha sido traducida a más de treinta y dos idiomas.

Sinopsis

Con motivo de su cumpleaños, la doctora Scarpetta se dispone a volar a Miami cuando descubre siete monedas en la pared trasera de su casa de Cambridge. ¿Se trata de un juego infantil? Y en ese caso, ¿por qué todas las monedas son de 1981 y tan brillantes como si acabaran de acuñarlas? De pronto suena su móvil y el detective Steve Marino le informa de que se ha cometido un asesinato a cinco minutos de distancia: un profesor de música del instituto ha recibido un certero disparo cuando estaba descargando alimentos de su coche. Nadie vio ni oyó nada.

Reseña

Última entrega de la médico forense Kay Scarpetta, protagonista de la saga de libros creada por Patricia Cornwell. Mucho ha llovido desde que apareció en este país Postmortem en 1990. Libro que revolucionó el mundo de la novela policial y de la investigación forense y no sólo en la literatura sino también en las series de televisión, siendo Patricia Cornwell la pionera de todo aquel boom que llegaría después y que aún continúa imparable. Su personaje principal, la Dra. Scarpetta, de origen italiano pero nacida en Miami, es una especie de alter ego, físicamente, de la propia autora aunque en la serie está casada con Benton, un atractivo agente del FBI, y en la vida real, Patricia Cornwell ha declarado su homosexualidad abiertamente.

Si Postmortem asombró por entonces con las recreaciones tan visuales y gore que se describían y por la manera y por el respeto en tratar a los muertos por parte de la médico forense y su equipo, se ha de resaltar que, veintiuna entregas después, sigue sorprendiendo la manera en que se realizan las autopsias y cómo han cambiado unos equipos que ahora se encuentran altamente mejorados. De hecho, seguiremos observando la manera tan aséptica y cuidadosa con que se realizan las necropsias y el cuidado que se tiene para tomar cualquier muestra; todo muy diferente a las series de televisión americanas donde cualquiera puede entrar en las salas donde se realizan las disecciones e incluso se puede ver como una doctora de cabello larguísimo y suelto, observa al muerto con una lupa de luz en la camilla correspondiente, y enfundada en unos taconazos de vértigo con el cabello rozándole el tórax desnudo del cadáver por aquello de darle morbo al asunto.

Pues no. Hay que reconocer que después de una serie larguísima y con los mismos personajes, La marca de la sangre aunque no sea la mejor de todas sus antecesoras, sigue sorprendiendo por esa meticulosidad y ese rigor a la hora de investigar la información que puede aportar un cadáver y el lugar del crimen y sospechosos. Algo que se agradece después de tanta recreación televisiva más que discutible.

En esta ocasión, en La marca de la sangre, todo parece apuntar a que hay alguien que desea fastidiarles la vida a Kay Scarpetta y a su familia. Un hombre es asesinado muy cerca de su domicilio casi en el mismo instante en que Kay Scarpetta y Benton se preparaban para salir de vacaciones por el cumpleaños de la doctora. Todo indica que al muerto le ha disparado un francotirador profesional y ha realizado una especie de ritual para mandar algún tipo de mensaje a Kay y Lucy. Una gran amenaza recae sobre ellas.

Nuevo libro y nuevo caso del que parece seguirán nuevas entragas ya que el juego del misterioso personaje no ha hecho más que empezar. Todo ello con suspense psicológico tanto en descripciones como en diálogos como ya nos tiene acostumbrados Patricia Cornwell, en una novela para seguidores y fans de Kay Scarpetta y de la investigación forense bien ejectuada.

Share on Facebook56Share on Google+1Pin on Pinterest3Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *