Maldita

«Maldita»

Por Liliana Souza.

Pobre Dorothy Parker, menudo adjetivo la califica. Quizás por ácida, irónica, mordaz.

Sabemos cuál era su aspecto, su figura, su porte. Sabemos también, que en ella moraban dioses crueles y vengativos.

 

La tensión de la amenaza fue voraz desde aquel agosto de 1893, cuando nació en Nueva Jersey. Creció para alcanzar un primer plano sin ningún tipo de ataduras.

Fue dramaturga, humorista, crítica teatral, guionista, poeta. Pero sobremanera, fue una magnífica narradora. Lo más considerable de la obra, precisamente son sus cuentos. Ingeniosos y punzantes.

Agridulces. Para gozar, sorprenderse y emocionarse a la vez.

Su relato “Una rubia imponente”, obtuvo el Premio O. Henry en 1929, como el cuento más sobresaliente, lo que le valió su inclusión en la célebre Antología del cuento triste, seleccionada por Augusto Monterroso.

En poesía, Dorothy se proyectaba como mujer. Frívola, austera, implacable. En arrebatos de furia destructiva, desafiante, donde coinciden y estallan opuestos. Con infinitos mensajes de movimiento y mutabilidad. Sus temas eran universales a partir de un severo poder de observación.

Miraba con desdén y se nutría de sí misma, hasta burlarse o llegar a un punto de no retorno.

Su escritura, desde el margen, la puso a salvo de una idealizada felicidad, que desconoció. Demasiado tedio. Demasiado alcohol y nauseas. Demasiados amores frustrados e intentos de suicidio.

Publicaron sus “Poemas perdidos”, 408 páginas que nos ofrecen aquellos textos que Dorothy desestimó y descartó. Poemas que permanecían inéditos por considerarlos superfluos y restringidos. Pero ella no los confió al fuego y ya no estaba para defenderlos, ni defenderse.

Dorothy Parker murió a los 73 años, un 7 de junio, el de 1967.

«da igual por dónde lleve mi camino da igual por dónde me dirija»

Nadie reclamó sus cenizas. Pobre, esta mujer lúgubre y letal. Maldita. Una vida intensa, sucedida, acabada.

***

Liliana Souza nació en 1958,  en Avellaneda. Actualmente reside en Don Bosco, Quilmes, Pcia. Buenos Aires, Argentina y donde coordina un Taller Literario.

Como poeta obtuvo 19 primeros premios nacionales,  y  reconocimientos en España y EE.UU.

Sus trabajos se incluyen en antologías, diarios, revistas y sitios web. También en libros publicados en Méjico y España.

Difundió poesía editando los espacios “Quilmespoesía”,  “poemás”  y  “poemás o menos”,  con el auspicio de la Universidad Nacional de Quilmes y Biblioteca Pública José Manuel Estrada.

Colabora con Agenda del Sur, Diga 33,  Paloma y La palabra que sana,  escribiendo artículos sobre literatura.

En 2010 publicó “esa otra forma”.

En 2012 “cuarto de costura”.

En 2015 “la doliente”.

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