Cuentos de detectives victorianos

Cuentos de detectives victorianos. VVAA. Traducción de Catalina Martínez Muñoz. Alba Editorial.

Por Cristina de @abrirunlibro

Esta antología de Cuentos de detectives victorianos, seleccionada por Ana Useros y traducida por Catalina Martínez Muñoz, reúne veintiséis piezas que muestran perfectamente la evolución del género desde sus orígenes (en un cuento redescubierto recientemente, «La cámara secreta», cuatro años anterior a Los crímenes de la calle Morgue de E. A. Poe). Del detective sabueso que persigue incansable a su presa al genio de la deducción que resuelve crímenes apenas sin moverse de la butaca, del criminal tosco y pasional al cerebro impune y refinado, de los actos brutales a las tramas alambicadas vistosas, este volumen permite un ameno recorrido por la historia de un género cuyas bases sentaron no solo autores célebres como Dickens, Wilkie Collins y Conan Doyle sino también excelentes narradores que merecen rescatarse del olvido.

Reseña

Cuentos de detectives victorianos recoge veintiséis relatos que muestran el origen de la literatura detectivesca victoriana —se denomina así a la literatura que emergió durante la larga regencia de la reina Victoria en Reino Unido—, período en el que germinaría y se desarrollaría la literatura policiaca o de detectives ya fuera publicada mediante novelas por entregas en las revistas, también la sensation novel —ficciones que alcanzarían un gran volumen en ventas y entre sus máximos exponentes se encontrarían Wilkie Collins, Charles Dickens o Mary Braddon, tratando temas prohibidos como el adulterio o el robo—, o los registros de casos, los casebooks, sucesos supuestamente reales y atroces donde el narrador se presentaba como policía o detective. Todo este tipo de literatura, considerada “literatura popular”, tratada con cierto desdén, sería la precursora de lo que hoy conoceríamos como novela negra o hardboiled.

Así como siempre se ha considerado pionero del género a Edgar Allan Poe, en este recopilatorio se rescata una sorpresa fascinante: un relato de William E. Burton, «La cámara secreta» escrito en 1837 y cuatro años antes, en 1841, a los «Los crímenes de la calle Morgue». («La cámara secreta» es un relato muy dinámico y entusiasta que persigue el tan ansiado restablecimiento del orden como ocurre en este tipo de historias, y que dispone de diversos giros que hará las delicias de los amantes del misterio y del enigma).

Un punto y aparte merece, cómo no, la figura de Sherlock Holmes en este período y creada por Arthur Conan Doyle en 1887 y considerado ya dentro del victoriano tardío. Un personaje que fue ampliamente imitado y que desde su primera aparición dio a lugar al “pastiche”: aquél que tomaba al personaje y el estilo narrativo similar al de su autor, haciendo de ello una creación original. 

Varios son los autores de esta antología a los que algunos lectores reconoceremos rápidamente: Charles Dickens, Wilkie Collins, Arthur Conan Doyle, Fergus Hume, Victor Whitechurch… y otros no tan conocidos pero igualmente atrayentes aunque de calidad desigual pero no por ello menos interesante. Existen dos relatos en los que la autoría no está confirmada y entre los veintiséis cuentos hallaremos sólo a tres escritoras, Ellen Wood, C. L. Pirkis y Kate O’Brien Ryall, coautora junto a su hijo del relato correspondiente. Son escritoras bastante olvidadas y poco reconocidas hoy en día. 

A continuación los autores y el título de cada cuento. Títulos todos muy sugerentes:

  • WILLIAM E. BURTON (1804-1860). «La cámara secreta (1837)».
  • CHARLES DICKENS (1812-1870). «La brigada de detectives del cuerpo de policía. (1850)».
  • WILKIE COLLINS (1824-1889). «¿Quién es el ladrón? (1858)».
  • JAMES MCLEVY (1796-1875). «La respiración. (1861)».
  • WATERS (?-?). «Un asesinato bajo el microscopio. (1862)».
  • ANDREW FORRESTER, HIJO (1832-C1909). «Detención bajo sospecha. (1863)».
  • ELLEN WOOD (1814-1887). «En la oscuridad del túnel. (1869)».
  • JAMES MCGOVAN (1845-1919). «La misteriosa pierna humana. (1871)».
  • RICHARD DOWLING (1846-1898). «La partida de Alessandro Pozzone. (1878)».
  • GILBERT CAMPBELL (1838 -1899). «El misterio de las escaleras de Essex. (1891)».
  • ARTHUR CONAN DOYLE (1859-1930). «La aventura del carbunclo azul. (1891)».
  • GRANT ALLEN (1848-1899). «El sensacional robo de los rubíes. (1892)».
  • C. L. PIRKIS (1841-1910). «El bolso negro que apareció en el umbral de una puerta. (1894)».
  • FERGUS HUME (1859-1932). «El dios de jade y el corredor de bolsa. (1894)».
  • M. P. SHIEL (1865-1947). «La estirpe de los Orven. (1895)».
  • ARTHUR MORRISON (1863-1945). «El caso del difunto señor Rewse. (1896)».
  • GEORGE R. SIMS (1847-1922). «El hombre de ojos dementes. (1897)».
  • M. MCDONNELL BODKIN (1850-1933). «El hombre de ojos dementes. (1897)».
  • E. (?-?) y H. HERON (1876-1922). «La historia de Los Españoles de Hammersmith. (1898)».
  • CUTCLIFFE HYNE (1865-1944). «El falsificador de papel moneda. (1899)».
  • VICTOR L. WHITECHURCH (1868-1933). «Una advertencia en rojo. (1899)».
  • ROBERT BARR (1849-1912). «Un selecto círculo de despistados. (1905)».

Hay que destacar  la labor de Ana Useros seleccionando los cuentos y la gran introducción que realiza para esta antología. Una selección que dispone de todo aquello que nos entusiasma a los amantes del género y que nos traslada nuevamente a callejones cubiertos por la niebla donde el crimen y el delito actuará impunemente amparado por la bruma. Para ello será imprescindible una figura autoritaria que restaure el equilibrio entre el bien y el mal, y a un narrador dispuesto a contárnoslo. Y aquí tenemos veintiséis voces narrativas, todas ellas con mucho encanto, en un extenso y cuidado volumen titulado Cuentos de detectives victorianos de Alba Editorial.

Share on Facebook0Share on Google+0Pin on Pinterest1Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *