Una columna de fuego (Saga Los pilares de la Tierra 3)

Una columna de fuego (Saga Los pilares de la Tierra 3). Ken Follett. Traducción de Anuvela. PLAZA & JANÉS.    

Por Marisa Arias @marisalyama1

Ken Follett nació en Cardiff (Gales), pero cuando tenía diez años su familia se trasladó a Londres. Se licenció en filosofía en la Universidad de Londres y posteriormente trabajó como reportero del South Wales Echo, el periódico de su ciudad natal. Más tarde consiguió trabajo en el Evening Newsde la capital inglesa y durante esta época publicó, sin mucho éxito, su primera novela. Dejó el periodismo para incorporarse a una editorial pequeña, Everest Books, y mientras tanto continuó escribiendo. Fue su undécima novela la que se convirtió en su primer gran éxito literario.

Ken Follett es uno de los autores más queridos y admirados por los lectores en el mundo entero y la venta total de sus libros supera los ciento cincuenta millones de ejemplares.

Está casado con Barbara Follett, activista política que fue representante parlamentaria del Partido Laborista durante trece años. Viven en Stevenage, al norte de Londres. Para relajarse, asiste al teatro y toca la guitarra con una banda llamada Damn Right I Got the Blues.

En 2010 fue galardonado con el Premio Qué Leer de los lectores por La caída de los gigantes.

Entre su prolífica obra cabe destacar: Los pilares de la Tierra, Noche sobre las aguas, Una fortuna peligrosa, Un lugar llamado libertad, El tercer gemelo, En la boca del dragón, Doble juego, Un mundo sin fin, La caída de los gigantes, El invierno del mundo y El umbral de la eternidad.

SINOPSIS

Una columna de fuego arranca cuando el joven Ned Willard regresa a su hogar en Kingsbridge por Navidad. Corre el año 1558, un año que trastocará la vida de Ned y que cambiará Europa para siempre.

Las antiguas piedras de la catedral de Kingsbridge contemplan una ciudad dividida por el odio religioso. Los principios elevados chocan con la amistad, la lealtad y el amor, y provocan derramamientos de sangre. Ned se encuentra de pronto en el bando contrario al de la muchacha con quien anhela casarse, Margery Fitzgerald.

Cuando Isabel I llega al trono, toda Europa se vuelve en contra de Inglaterra. La joven monarca, astuta y decidida, organiza el primer servicio secreto del país para estar avisada ante cualquier indicio de intrigas homicidas, levantamientos o planes de invasión.

En París, a la espera, se encuentra la seductora y obstinada María Estuardo, reina de los escoceses, en el seno de una familia francesa con una ambición descomunal. Proclamada legítima soberana de Inglaterra, María cuenta con sus propios partidarios, que conspiran para deshacerse de Isabel.

Entretanto, Ned Willard busca a Jean Langlais, un personaje escurridizo y enigmático, sin saber que tras ese nombre falso se esconde un compañero de clase de su infancia, alguien que lo conoce demasiado bien.

A lo largo de medio siglo turbulento, el amor entre Ned y Margery parece condenado al fracaso mientras el extremismo hace estallar la violencia desde Edimburgo hasta Ginebra. Isabel se aferra precariamente a su trono y a sus principios, protegida por un pequeño y entregado grupo de espías hábiles y agentes secretos valerosos.

Los auténticos enemigos, tanto entonces como ahora, no son las religiones rivales. La verdadera batalla es la que enfrenta a quienes creen en la tolerancia y el acuerdo contra tiranos dispuestos a imponer sus ideas a todo el mundo… y a cualquier precio.

RESEÑA

Una columna de fuego comenzará con un recordatorio y lista de nombres, reyes y familias europeas, para situar al lector. Le seguirá un prólogo donde se narra la ejecución de un asesino delante de la catedral de Kingsbridge en 1558. Por último, un pequeño y claro plano de esta ciudad en la que se moverán principalmente los personajes. Estructurada en cinco partes que van desde ese año a 1620 con un epílogo que cierra la crónica, Una columna de fuego es un viaje por la historia y por la vida de algunas familias que crecen como ramas de un árbol. 

En esta narración hay dos grandes sagas familiares inglesas: los «Willard» y los «Fitzgerald», dos generaciones rivales. La historia empezará un día de invierno con la llegada de Ned Willard a su casa en Kingsbridge (en Devon, Inglaterra), tras un largo viaje. Ned se encontrará con que Kingsbridge es ahora una ciudad agitada por los disturbios, persecuciones y sangre. Católicos y protestantes enfrentados. Que es lo mismo que decir los Willard enemistados con los Fitzgerald. 

Es la Inglaterra de Isabel I (descendiente de Enrique VIII), astuta e inteligente, y la de María Tudor, «la reina sangrienta». Ambas hacen del país una fortaleza infranqueable. Mientras, en Francia, María Estuardo (reina de Escocia), observa en la cercana España a un rey culto, Felipe II, que va conquistando dominios. Toda Europa se encuentra en combate: son años de conquistas, imperios, e intereses políticos.

Y en medio de todo ello, un elemento siempre presente en  la novela, la catedral. Majestuosa, divisándolo todo e iluminada por la luz de las velas y por la danza de las almas en vida que asoman entre sus elevados arcos. Es la época del Renacimiento, época de contrastes y de la que destaco una frase:

«Torturas insufribles hasta que los miembros se descoyuntan y el dolor se hace insoportable».

En Una columna de fuego los amantes de la historia, la religión, el espionaje o la intriga, entre otros muchos elementos, viajarán atrapados al pasado en sus casi 1000 páginas. Es un libro que lo reúne todo y que se encuentra elaborado con una narración ágil y de fácil lectura. Además, Ned Willard y Margory Fitzgerald, formarán ese contrapunto con su amor imposible…

Hay una cosa clara para Ken Follett y es que España juega un importante papel en sus imaginadas tramas. En esta, le toca el turno a Sevilla y los talleres para construir armamento, tema muy presente en los capítulos. Igualmente, existen muchos ingredientes emocionales: lealtades, ambiciones, venganzas, amor, traiciones o crímenes. Todo ello no dará un respiro al lector. Razones más que poderosas para que se convierta en una gran lectura y además poderla recomendar. Ken Follett sabe diseñar los personajes otorgándoles unos perfiles muy definidos y no podría quedarme con ninguno ya que todos despiertan interés: desde el más malvado hasta el más bondadoso. Todos de gran carácter.

A destacar también la ambientación que hará que el lector se sienta a gusto en el punto espacio-temporal  como si fuera un drone colándose por espaciosas bibliotecas que huelen a libro antiguo, largos y lujosos pasillos palaciegos, o bajo las imponentes e intemporales piedras de la catedral de Kingsbridge. 

Es, por tanto, una novela coral y dentro de la gran trama principal, encontraremos otras pequeñas subtramas con distintos personajes. 

El bien frente al mal. Una fórmula que tan bien funciona en cualquier libro, como el hecho de combinar la realidad histórica con la ficción de los personajes.

Llama la atención uno de los mensajes que creo que el autor, nos quiere dejar muy claro:

La lucha por las creencias religiosas del hombre, en aquellos años, eran vitales. El luchar por lo que se creía ya fuera conquistar territorios o la misma religión, hasta llegar a matar por ello. Católicos o protestantes, había que sobrevivir.

«Y así una vez más, en medio, la inmortal catedral… que todo lo observa, y que ahí sigue como una fortaleza mágica e indestructible con vida propia, para todo ser humano».

 

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