El ferrocarril subterráneo

El ferrocarril subterráneo. Colson Whitehead. Traducción de Cruz Rodríguez Juiz. Literatura Random House.

Por Cristina de @abrirunlibro

Esta es la historia de Cora, una adolescente esclava de una plantación de algodón en Georgia. Cora es hija y nieta de negras cautivas. Fue abandonada por su madre que huyó en busca de la ansiada libertad y ha sido criada por su abuela Ajarry, una mujer vendida en varias ocasiones a lo largo de su vida. En la plantación de los Randall, Cora es una paria, una chica rara a la que temen y detestan a partes iguales sus congéneres excepto Caesar, un muchacho de Virgina que le propone escapar juntos.  Caesar le hablará de «el ferrocarril subterráneo».

El ferrocarril subterráneo fue una organización clandestina que ayudó y buscó refugio a los esclavos que escapaban de propiedades. Las rutas eran diversas y los que conducían a los huidos a través de estas rutas eran los llamados «maquinistas». Las «estaciones» eran casas y escondites de acogida donde se recababa información sobre los posibles itinerarios y los «pasajeros» eran los propios evadidos. Colson Whitehead da un paso más allá y aunque toma como referencia esta organización de activistas —operó desde el siglo XIX hasta finalizada la Guerra de Secesión—, en su libro El ferrocarril subterráneo, recrea estaciones y trenes auténticos en el subsuelo: una red providencial y un soplo de libertad para los cautivos para una metáfora bella y misteriosa.

Premio Pulitzer 2017 y National Book Award 2016, entre otros galardones, El ferrocarril subterráneo no es otra novela más sobre la esclavitud en América sino un viaje auténtico e iniciático de una adolescente que muerde con fuerza su derecho a ser libre. Aunque novela coral, este libro es Cora: la forma de ver la vida, la manera de entender la esclavitud y hasta su inexperiencia como mujer soberana. Esto es lo que hará precisamente que El ferrocarril subterráneo cobre una energía especial y diferente.

Algunas voces han destacado que aunque es una novela cruda —es inevitable que existan pasajes de gran aspereza en el libro—, en algunos aspectos no se ahonda de una manera rotunda. Y aquí es donde reside para mí, la gran pericia del autor y la gran diferencia de este libro respecto a otros que han tratado el mismo tema: aquí se hace alusión a «todos» los aspectos humillantes de la esclavitud —el envilecimiento del ser humano cometido por otro ser humano que se considera superior—, y no sólo se destaca aquellos actos abrumadores y aterradores como pueden ser los castigos, las torturas o las violaciones —aunque los hay—.

«El Nanny había zarpado de Liverpool y había hecho dos escalas previas en la Costa de Oro. El capitán alternaba las adquisiciones para no acabar con un cargamento de un único temperamento y cultura. A saber qué tipo de motín podrían tramar los cautivos de compartir un idioma común»

El ritmo narrativo de El ferrocarril subterráneo es constante. El paso de Cora por diferentes estados, la persecución a la que se verá sometida por parte de Ridgeway, un cazador de esclavos huidos, y las experiencias que obtendrá de cada lugar en el que se establecerá —atención al control de natalidad o a un museo de historia—, es el punto más enriquecedor de este libro. Por otra parte, Colson Whitehead aprovecha también para hablarnos sobre otro exterminio, el de los nativos americanos en la voz de uno de sus personajes:

«La raza blanca cree, lo cree con toda su alma, que está en su derecho de apropiarse de la tierra. De matar indios. De hacer la guerra. De esclavizar a sus hermanos. Si hay justicia en el mundo, esta nación no debería de existir porque está fundada en el asesinato, en el robo y la crueldad». 

Colson Whitehead ha sabido crear una narrativa que fluye por la historia de la esclavitud en América con una aparente sencillez, unas veces alusiva, otras terminante, creada con gran personalidad. Un libro entre alegórico y real que destaca por su rotundidad pero también por su belleza. Los personajes de esta novela cubrirán todos los matices que compone el ser humano y cobrarán un significado especial para cada momento del libro. Libro que nos descubrirá que aún se puede decir mucho sobre la esclavitud y, lo más importante, de otra manera.

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Colson Whitehead nació en 1969 en Nueva York. Finalista del PEN/Hemingway con su primera novela, La intuicionista (Mondadori, 2000), ha publicado media docena de novelas y el libro de ensayos El coloso de Nueva York (Mondadori, 2005). Ha sido finalista del Premio Pulitzer con John Henry Days (2011), finalista del PEN/Oakland Award con Apex Hides the Hurt (2006) y del PEN/Faulkner con Sag Harbor (2009). Zona Uno(Planeta, 2012), novela sobre una Nueva York post apocalíptica, fue un best seller para The New York Times y en 2014 publicó The Noble Hustle: Poker, Beef Jerky & Death, una crónica del mundial de Póker. Su última novela, El ferrocarril subterráneo, ha sido galardonada con el Premio Pulitzer 2017 y con el National Book Award de 2016. Es profesor en instituciones como la Universidad de Columbia y la de Princeton, ha recibido las Becas Guggenheim y MacArthur.

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