Carthage

Carthage. Joyce Carol Oates. Traducción de José Luis López Muñoz. Editorial Alfaguara.

carthage

Por Cristina de @abrirunlibro

Joyce Carol Oates nació en Lockport, Nueva York, en 1938. Autora de más de 50 novelas, más de 400 relatos breves, más de una docena de libros de no ficción, ocho de poesía y otras tantas obras de teatro en cuatro décadas, es una de las grandes figuras de la literatura contemporánea estadounidense. Ha sido galardonada con numerosos premios, como el National Book Award, el PEN/Malamud Award y el Prix Fémina Étranger. En 2011 recibió de manos del presidente Obama la National Humanities Medal, el más alto galardón civil del Gobierno estadounidense en el campo de las humanidades, y en 2012, el premio Stone de la Oregon State University por su carrera literaria. Alfaguara inició en 2008 la publicación de su obra con la magistral La hija del sepulturero, a la que siguieron Mamá; Infiel -para muchos la mejor recopilación de relato breve de Oates y uno de los libros más destacados de 2001 según The New York Times-; Ave del paraíso; Memorias de una viuda; Una hermosa doncella; Blonde -su monumental novela sobre la vida de Marilyn Monroe que fue finalista del Premio Pulitzer-; Hermana mía, mi amor, galardonada con el Grand Prix de l’Héroïne Madame Figaro; Mujer de barro; Carthage, y ahora Mágico, sombrío, impenetrable.

Sinopsis

Nombre: Cressida Catherine Mayfield
Clasificación: joven desaparecida
Fecha de nacimiento: 06/04/1986
Fecha de la desaparición: 10/07/2005
Desaparecida de (país): Estados Unidos de América
Ciudad/Estado: Carthage, Nueva York
Edad en el momento de la desaparición: 19 años
Sexo: mujer
Raza: blanca
Estatura: 1,55 metros
Peso: 45 kilogramos
Color de pelo: castaño oscuro
Color de ojos: castaño oscuro
Tez: pálida

Cressida, la hija de Zeno Mayfield, ha desaparecido en plena noche, en las montañas de Adirondack. Cuando la comunidad de Carthage se une al padre en su frenética búsqueda, descubrirá al sospechoso más inesperado: un militar condecorado, veterano de la guerra de Iraq e íntimamente relacionado con la familia Mayfield.

Reseña

Autora prolífera, eterna candidata al Nobel… Premiada y laureada Joyce Carol Oates en los EUA y también en Europa, su narrativa opresiva –La perfección es asfixiante como decía Horst Matthai Quelle-, es una de las grandes bazas de una escritora brillante que disecciona la capacidad humana para ejercer la violencia y la muestra de forma explícita y contundente en Carthage, una novela que además de explorar la tragedia personal en todas sus vertientes, ahonda específicamente en la de los veteranos de la guerra de Iraq y en la violencia de género.

Leer a Oates en esta novela no es fácil; y es curioso que una escritora con más de cien libros publicados entre novela, ensayo o relatos -qué mal visto está disponer de una bibliografía extensa en la literatura-, disponga de una narrativa tan densa pero brillante en formas y fondo. Carthage sería una muestra de todo lo que es capaz de decir y de escribir esta autora de calidad que dispone de una narrativa espléndida pero que en según qué momentos puede llegar a ser algo tupida y con un exceso de descripciones. (Aunque a mí me gusta esta manera de narrar y más teniendo en cuenta el magnífico hacer de la escritora, puedo reconocer que a cualquier otro lector le pueda parecer excesivo).

Cressida Mayfield ha desaparecido. La última vez fue vista en un bar junto a Brett, el ex-novio de su hermana y veterano de Iraq. Se cree que Cressida o bien se ha perdido o alguien se ha deshecho de ella en La Reserva Forestal Nautanga, en el estado de Nueva York, un lugar muy próximo al lago y a la zona de bares donde fue vista por última vez. Pronto, todas las sospechas recaerán sobre Brett.

Carthage dispone de tres partes, un prólogo y un epílogo. Novela coral —sabremos qué piensan los protagonistas y la familia de Cressida—, el suspense y el ambiente angustioso dominará toda la novela incluso cuando el enigma se despeja en un momento clave de la novela. Oates tiene la capacidad de seguir trabajando un ambiente intenso aún y cuando esté respondiendo a las preguntas del lector y ya se haya alcanzado el clímax de la novela. La autora sabe reinventarse y seguir con la trama sin que ésta baje ni un ápice en intensidad y además puede y exprime momentos diversos de angustia. (Existe un instante muy importante en la novela donde uno de los personajes visita una prisión de los EUA, que es verdaderamente sofocante y claustrofóbico). Su crudeza además, puede ser muy explícita y visual.

Cada uno cortó un dedo y una oreja.

De otros cadáveres habían cortado otros trozos. Un cuadradito de piel se seca muy deprisa con el calor del desierto: “Momificacion” instatantánea.

Un rostro casi entero. Bret había alcanzado a ver fugazmente una petaca hecha con el rostro de tres civilies: parecían caras de varones mal cosidas. Muksi había dicho que era algo que hacían los siux y los iroqueses.

Fotos de cadáveres y de tipos cascándosela, hechas con el móvil. Imágenes secretas que nadie querría que cayeran en las manos a las que no estaban destinadas.

La perfección en la literatura es difícil de conseguir como en cualquier otro tipo de arte, pero es incuestionable que puede existir la belleza creativa y la belleza narrativa aún con párrafos como el anterior, de gran dureza.

Y Joyce Carol Oates lo sabe hacer muy bien.

 

 

 

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