Cuentas pendientes

cuentas-pendientesCuentas pendientes. Susana Hernández. Editorial Alrevés.

Susana Hernández (Barcelona) ha estudiado Imagen y Sonido e Integración Social y compagina estudios de Investigación Privada yPsicología. Ha colaborado en varios medios de comunicación escritos, ejerciendo como crítica musical y redactora de deportes, asícomo de locutora en medios radiofónicos. Ha publicado las novelas: La Casa Roja, premio Ciudad de Sant Adrià 2005 (LclIbros 2013), La puta que leía a Jack Kerouac (Lesrain 2007,LcLibros 2012), Curvas Peligrosas (Odisea Editorial 2010) y Contra las cuerdas, finalista a la mejor novela en el Festival Valencia Negra2013 (Editorial Alrevés 2012). Rebeca Santana, protagonista de la serie que incluye hasta la fecha las novelas Curvas peligrosas, Contralas cuerdas y Cuentas pendientes, fue elegida mejor personaje femenino de novela negra y policial en los premios LeeMisterio 2012. Asimismo ha participado en varias antologías de género negro: Elles també maten (Llibres del Delicte 2013), Fundido en negro (EditorialAlrevés 2014) y Diez negritos, nuevas voces del género negro español (Editorial Alrevés 2015). En 2015 se ha estrenado como autora de teatro con el texto El ascensor, que recientemente ha sido adaptado al cine.En su haber cuentan diversos premios de novela, relato y poesía. Actualmente imparte talleres literarios, coordina el blog de novela negra Black Club www.clubnegro.blogspot.com y colabora en diversas publicaciones.

Sinopsis:

La vida de la subinspectora Rebeca Santana quizá no difiera tanto de la de cualquiera de nosotros. De vez en cuando surgen problemas con la pareja y algunas amistades y, cómo no, tiene algunos conflictos laborales. Pero Santana, que se crió en el popular barrio del Carmelo, en Barcelona, tiene un pasado doloroso que no puede —y no quiere— olvidar y que se ha cobrado un alto precio en la relación con sus padres y entorno más próximo. Mientras Santana y su compañera Miriam Vázquez intentan desmantelar una red de tráfico de menores, que a la postrereabrirá antiguos casos que se creían ya cerrados, los demonios del pasado y del presente perturbarán sus vidas. Por si fuera poco, un asesino que consiguió huir de Santana tiempo atrás parece haber regresado a Barcelona, y su madre, recién salida de la cárcel, es secuestrada. Entretanto, su pareja, Malena, lleva un caso muy delicado y con trasfondos personales en su nueva condición de fiscal. En esta tercera entrega de la serie de la subinspectora Santana, tras Curvas peligrosas (Odisea Editorial 2010) y Contra lascuerdas (Editorial Alrevés 2012), los amantes de esta policía que monta una Harley-Davidson disfrutarán no solo de un nuevo caso, o deberíamos decir casos, sino también de una Santana más humana que nos abrirá las puertas a su pasado y a su relación con Malena, el verdadero amor de su vida.

Reseña:

Leer una novela o un relato de ficción de Susana Hernández y empezar a dudar sobre si estamos leyendo verdades o mentiras, es todo uno. La autora dispone de una narrativa tan sólida y segura que el lector podría perderse en esa extraña línea llamada horizonte, sin tener conciencia de lo real o irreal de la historia; sin  rocambolescos ni inverosímiles episodios o giros, lo mejor de Cuentas pendientes además de la trama, personajes, desarrollo, clímax, etc., es esa sencillez y seguridad del trabajo bien hecho y la estabilidad de un argumento robusto que, además, contando con varias sub-tramas, hará una lectura mucho más que entretenida y que dejará un excelente recuerdo.

Las subinspectoras Rebeca Santana y Miriam Vázquez se verán inmersas en un escabroso caso de trata de menores. Además, los problemas personales de ambas harán su aparición como suele suceder siempre que se necesita la máxima concentración en el trabajo. Mientras, Malena, la pareja de Rebeca Santana, ahora es fiscal y debe ocuparse de un caso que dispone de connotaciones personales y donde sin proponérselo, implicarán éstas también a Santana.

A pesar que la última entrega de Santana y Vázquez fue en el 2012 con Contra las cuerdas, volver a leer a Santana y a la Marquesa (Vázquez), -ambas de la Brigada de Homicidios y Desaparecidos de la Policía Nacional en Barcelona-, es casi como regresar a casa después de un largo viaje: lo reconoceremos todo enseguida y sentiremos algo de añoranza por el tiempo pasado fuera. Y es que uno no se da cuenta de lo mucho que ha extrañado a esta pareja de mujeres policías hasta que no vuelve a leerlas.

Se observa en ellas, además, algunos cambios: Rebeca Santana, que ahora ha afianzado su relación con Malena, siente miedo de su felicidad y teme perderla y que todo se hunda sin ella. Los fantasmas del pasado siguen persiguiéndola -su padre, su madre…-, y ahora, con sangre caliente y visceral, hará cualquier cosa para que no se malogre todo aquello que tanto le ha costado obtener: a Malena. Por el contrario, Vázquez ya no es tan Marquesa y parece que ha puesto los pies en el suelo: ya no es aquella cuarentona algo loca y pija, pero entrañable, con cierta tendencia a los hombres más jóvenes. Ahora parece seriamente enamorada y algo más centrada. Las dos, siguen complementándose a las mil maravillas sin necesitar casi diálogos entre ellas sino que tan sólo con la mirada pueden saber si algo marcha bien o mal.

Hay que recalcar que la sencillez de Susana Hernández es engañosa. En Cuentas pendientes construye diversas historias paralelas que en otras novelas de corte policial, podrían haber dado páginas y páginas de lectura pero, generosa tal cual es ella -una persona extremadamente sencilla y desinteresada-, construye un buen entramado que irá desenmarañándose y avanzando como un carro de combate y donde el clímax se alcanza en diversas ocasiones gracias a las sub-tramas. El estilo narrativo es natural, sin palabras rebuscadas pero también obviando cualquier tipo de lenguaje coloquial, y eso da calidad a la narración. Por si fuera poco, se siente muy cómoda con los diálogos y edifica casi todo el libro con ellos. Tanto es así que, de hecho, he encontrado a faltar algo de desarrollo y no me hubiera importado leer más descripciones y exposiciones y disfrutar más de la narrativa de la escritora. 

Entretenida, con calidad y firmeza, Cuentas pendientes dará muchas satisfacciones a los lectores de la saga y, también, a los que se inicien ahora en ella, gracias a una buena pareja de policías que se compenetran como pocas y con buenos argumentos. 

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