La casa del páramo

la-casa-del-paramoLa casa del páramo. Elizabeth Gaskell. Alba Editorial.

Por Cristina de @abrirunlibro

Elizabeth Cleghorn Stevenson (Gaskell de casada) nació en Londres en 1810, hija de un pastor de la Iglesia unitaria inglesa, además de funcionario y periodista. Al fallecer su madre, fue educada por una tía en el pueblecito de Knutsford. En 1832 contrajo matrimonio con William Gaskell, ministro unitario, y la pareja se estableció en Manchester, en aquellos momentos una ciudad superpoblada y socialmente conflictiva, sometida a las secuelas de la Revolución Industrial. El choque que supuso el contacto con esta sociedad quedaría reflejado en varias de sus novelas, especialmente en la primera, Mary Barton, que inmediatamente alcanzó un gran éxito, y Norte y Sur (1855).

Durante unos años, se dedicó a su familia y a las labores sociales propias de la mujer de un pastor. No inició su carrera literaria hasta 1845, luchando contra la depresión que le produjo la temprana muerte del único hijo varón que le quedaba. En 1857 publicó la Vida de Charlotte Brontë. Gaskell escribió obras que reflejaban sus preocupaciones morales como La casa del páramo (1850) o Ruth (1853), otras de corte costumbrista –una de las más populares fue Cranford (1851-1853), piezas breves de género fantástico como sus Cuentos góticos y novelas más volcadas en la intimidad doméstica, que pintó con maestría en Los amores de Sylvia (1863), La prima Phillis (1863-1864), e Hijas y esposas (1864-1866) cuyos últimos capítulos dejaría sin concluir a su muerte, acaecida en 1865 en Alton, Hampshire.

Sinopsis:

La casa del páramo fue publicada como «cuento de Navidad» a finales de 1850 y, respetuosa con el género, Elizabeth Gaskell compuso una hermosa historia de amor campestre, con un cuadro potente de virtudes y vicios y una apelación al sentimiento de buena voluntad. Maggie Browne, su heroína, vive con una madre indiferente y un hermano ambicioso que la considera una jovencita «enjaulada en el campo, rodeada siempre de la misma gente». Después de luchar por superar las diferencias sociales que la separan de su amor –el heredero de un terrateniente–, se verá empujada a un supremo sacrificio para salvar a su propia e ingrata familia. «Este pequeño volumen -escribiría Charlotte Brontë-, tiene un bello comienzo, adquiere fuerza en su desarrollo, y concluye con pathos.» Swinburne vio en él un precedente claro de El molino del Floss de George Eliot.

Combinando elementos de cuentos de hadas con recursos de melodrama y una romántica observación de la naturaleza, Gaskell ahonda además en los entresijos de la vida doméstica, y muestra cómo el amor y la bondad pueden ser armas de doble filo, a menudo utilizadas con fines innobles. «¡Conocemos tan poco la verdadera realidad de aquellos hogares que visitamos como amigos íntimos!», dice la narradora de estas páginas… y se propone, con fortuna, entrar allí donde las apariencias y presuposiciones desvelan sus conflictos sus secretos.

Reseña:

La casa del páramo es una novela corta o cuento victoriano de corte romántico, publicado por primera vez como cuento de Navidad en 1850 para la revista que editó Charles Dickens hasta 1859, Household Words. La escritora y biógrafa Elizabeth Gaskell, amiga de Charlotte Brontë -de hecho publicó su biografía en 1857-, está considerada en la actualidad una de las mejores escritoras inglesas de la época.

Este relato entre melodramático y  sentimental, narrado por una voz omnisciente, nos hablará de la historia de una familia y, en especial, de la vida de Maggie Browne -una niña que es todo bondad y amor-, su hermano Edward -que representará todos los vicios y egoísmos que pueden habitar en una misma persona-, y la madre de ambos, totalmente complaciente con el comportamiento despótico del hijo e indiferente hacia los sentimientos de Maggie. El cuadro familiar, estará escenificado en una casa solitaria en un páramo.

… De un modo que recuerda al repentino descenso de la alondra, el sendero baja abruptamente entre el verdor; y en una hondonada entre las colinas cubiertas de hierba, hay una vivienda que no es grande ni pequeña, a caballo entre una cabaña y una casa. Tampoco es una granja, aunque esté rodeada de animales. Es, o más bien era, en la época en la que hablo, la morada de la señora Browne, la viuda del antiguo coadjutor de Combehurst. Residía allí con su vieja y leal criada y sus dos hijos, un niño y una niña.

La casa del páramo sería una muestra de la literatura romántica inglesa del siglo XIX donde se ponía un especial interés en la ética, la integridad, la religión y la evolución social. Con cierto aire a cuento de hadas, se nos hablará de cómo la bondad debe triunfar siempre sobre la maldad sin esperar recompensa por ello sino por pura generosidad.

Dejando aparte de si este tipo de literatura romántica victoriana pueda gustar o no a todo el mundo -existe a veces gran incomprensión hacia según qué tipos de clásicos-, La casa del páramo es un cuento narrado con un gusto exquisito, con mucha fuerza y con una corrección y una dignidad asombrosa. Los personajes ya no es que estén bien definidos sino que sería casi como observar una representación teatral. Toda esta pequeña obra se leerá de manera fluida gracias a unos diálogos y a unas descripciones muy elegantes. Los razonamientos de nuestra protagonista son delicados y bellos.

«Este pequeño volumen -escribiría Charlotte Brontë-, tiene un bello comienzo, adquiere fuerza en su desarrollo, y concluye con pathos.»

Hay que decir que este cuento no es la obra más reconocida de Elizabeth Gaskell. Famosas son las novelas como Cranford (1851) y llevada a la gran pantalla por la BBC, o Norte y Sur (1855), entre otras.

Este relato victoriano romántico, es recomendable para lectores curiosos que crean en los cuentos de Navidad y en el altruismo y la abnegación humana.

 …

Deja un comentario