El alcornoque de los muertos

el-alcornoque-de-los-muertosEl alcornoque de los muertos. Una investigación del sargento Carmelo Domínguez. Fernando Roye. Sinerrata editores.

Fernando Roye nació en Esplugues de Llobregat, realizó estudios de Psicología y Magisterio y ha colaborado en blogs como reseñador. Ha publicado con anterioridad I love F-150 (2010), Tres ancianos sin ruta (2014) y la primera investigación del sargento Carmelo Domínguez, El caso de la mano perdida, en Sinerrata editores (2014). Ha participado en 2015 en el evento mundial Writing Wallpeople y en el Congreso de Novela y Cine Negro de Salamanca con la ponencia Novela negra rural versus novela negra urbana. En la actualidad ejerce de maestro en Tarragona. Escribe y gestiona el blog personal Puntos suspensivos, además del blog sobre la serie del sargento Domínguez y sus personajes, La mirada azul y negra.

Sinopsis:

Los ánimos están encendidos en el pueblo de Santa Honorata a causa de un grupo de distinguidos ciudadanos y su enfado ante la humillación que les reporta una serie de muñecos que han aparecido colgados en el alcornoque de los muertos, en los que se ven representados. En medio de crecientes rumores de que uno de los más peligrosos maquis de la zona ha regresado del otro mundo para amenazar la tranquilidad del pueblo, el sargento Carmelo Domínguez se ve presionado para iniciar una investigación, al mismo tiempo que se enfrenta al inesperado desafío con el que el mayor de sus seis hijos está haciendo temblar la paz familiar. Asistido por sus singulares métodos de deducción, Carmelo se dispone a desenredar una trama en la que no faltan oportunistas, presuntuosos, bandoleros, mentiras, venganzas y otras miserias.

El alcornoque de los muertos es una novela rural de género negro ambientada en el sur de España de los años cincuenta del siglo pasado, a través de la cual podremos ser testigos excepcionales de las peculiaridades de este entorno y la vida en una casa cuartel, acompañados por este sargento de mirada extraña y sus demás residentes, no menos especiales.

Puedes saber más sobre los personajes, Santa Honorata y sus próximas aventuras en el blog La mirada azul y negra.

Reseña:

Nueva entrega del Sargento Carmelo Domínguez de la Guardia Civil, comandante en jefe de la casa cuartel de Santa Honorata, un pueblo ficticio en Sierra Morena y ambientada en los años cincuenta en la España de la postguerra. La primera novela de la serie se inició con El caso de la mano perdida -también reseñada aquí-, donde Fernando Roye nos dio a conocer a un curioso sargento de la Guardia Civil que, utilizando medios deductivos y con una asombrosa habilidad para sacarse los problemas de encima, resolvía un caso de los más extraño y complicado.

Carmelo Domínguez -o El hechizado, como le llaman los habitantes de la zona debido a que dispone un ojo de cada color-, deberá investigar en esta ocasión la aparición de unos curiosos muñecos de tela que irán surgiendo, sucesivamente, colgados de un viejo alcornoque de la zona conocido como “el alcornoque de los muertos”. Estos muñecos dispondrán de una asombrosa semejanza a algunos capitostes del pueblo y a pesar de que el sargento no querrá dar importancia al hecho, enseguida se verá presionado por los prebostes para que esclarezca el hecho ya que lo consideran una amenaza real hacia sus personas e instándole además, a que encuentre a un peligroso maqui al que se daba por muerto -algunos han creído reconocerlo por la zona-, al estar convencidos de que él es el causante. 

Si en El caso de la mano perdida  Fernando Roye nos sorprendió al introducir un nuevo personaje en el mundo de la novela negra, un sargento con un perfil muy remarcado y algo extravagante, y tratando con un aire divertido las penurias de la época en un pueblo de Sierra Morena y en la casa cuartel y dotando al libro de un aire de misterio y enigma, en El alcornoque de los muertos el autor ha querido profundizar más en los habitantes del lugar y, entrando de lleno en la convivencia y los conflictos que han ido coexistiendo en ese pequeño lugar convirtiéndose con el tiempo en tumores enquistados, las venganzas y bajezas confluirán y saldrán a flote como algo irreparable. En esta ocasión, El alcornoque de los muertos es una novela de corte mucho más negro que la anterior donde la venganza y el ambiente opresivo del mundo rural se combinarán para engendrar verdaderos monstruos.

Los personajes están muy bien definidos y el lector empatizará u odiará profundamente a algunos de ellos; las revanchas y represalias que se apuntan en la trama, tendrán mucho qué ver. Ésta, muy bien ejecutada y organizada, no caerá en recursos fáciles y en la mayoría de ocasiones nos sorprenderá la manera en la que el sargento ha llegado a según qué conclusiones. La ambientación de la época y el lugar está muy bien lograda y parece que esté escrita en el mismo período al apreciarse como algo natural y para nada forzado.

También es un acierto introducir algunos de los problemas personales de la familia del sargento en esta nueva novela. Si en la anterior se hizo más patente como introducción de la saga las contrariedades propias de la convivencia de las familias en la casa cuartel y las relaciones entre ellos, en esta ocasión no se profundizará tanto pero se nos seguirá recordando la convivencia en un pequeño lugar poco acondicionado para albergar familias.

El alcornoque de los muertos es una novela más madura y más negra, y se aprecia la evolución de los personajes así como también las contrariedades propias del momento por lo que la saga se percibe ya como una saga consistente con su propio desarrollo y progreso, dándole un valor importante a la serie en sí. 

Una segunda novela El alcornoque de los muertos más dura y con unos personajes ya conocidos que nos proporcionará unos buenos momentos de lectura. Y un personaje principal muy característico que bien se merece un hueco -junto a su autor-, en las novelas de género de este país.

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