Maldita verdad

maldita-verdadMaldita verdad. Empar Fernández. Editorial Versátil.

Empar Fernández (Barcelona) es profesora, columnista de prensa y autora de guiones para documentales. Ha publicado, entre otras obras de ficción, Para que nunca amanezca, Hijos de la derrotaMentiras capitales y Sin causa aparente. Ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Quiñones con la obra El loco de las muñecas y ganadora del Premio de Novela Corta Rejadorada por La cicatriz. Junto a Pablo Bonell es autora de Cienfuegos17 de agosto, de la serie de novelas negras protagonizada por Santiago Escalona y el thriller Hombre muerto corre.

PREMIOS LITERERIOS: Premio Rejadorada de Novela Breve 2009, XXV Premio Cáceres, 2000.

Recientemente ha quedado finalista del Premio Medellín Negro 2013 y del Ciudad de Carmona 2014.

Últimos títulos publicados La mujer que no bajó del avión (2014) y La última llamada (2015) finalista Premio Valencia Negra y Maldita verdad (2016).

Sinopsis

Desde su divorcio, hace ya varios años, Olga Bernabé convive con su hijo Daniel, que se ha convertido en un desconocido de 17 años con el que apenas cruza alguna palabra. Una noche de finales de septiembre, Olga regresa a casa a medianoche, agotada tras una larguísima jornada en el hospital en el que trabaja y sintiéndose más sola que nunca. Comprueba que Daniel no ha cenado y que está acostado en su habitación con los auriculares puestos. Decide no despertarlo, pero lo que descubrirá al día siguiente la impulsará a conocer la auténtica vida de su hijo.

De la mano de Raul Forcano, un investigador en ciernes, retrocederemos en la vida de los protagonistas, hasta llegar a un suceso que quizás sea mejor seguir ignorando. Conocer la verdad resultará para los implicados una verdadera maldición.

Reseña

Último libro de la trilogía sobre la culpa –La mujer que no bajó del avión (2014) y La última llamada (2015)-, todos ellos libros auto-conclusivos de Empar Fernández. Con Maldita verdad cierra la serie de novelas que disponen de un nexo en común por ser novelas negras urbanas que podrían suceder en cualquier ciudad, historias que pueden parecer corrientes y con personajes que se auto-inculpan por alguna falta que creen haber cometido en un momento crucial de sus vidas con una decisión -en la mayoría de ocasiones mediante actos cotidianos muy simples-, que provocará un giro de 180º. Además, en toda la serie, no se nos hablará de investigaciones policiales y sus correspondientes protocolos sino de la búsqueda de respuestas por parte de los mismos protagonistas.

El argumento se inicia cuando Olga Bernabé regresa un día a su casa muy cansada después de una larga jornada laboral; allí se encontrará con otra situación aún más agotadora y que es hallar a su hijo adolescente en su habitación acostado, con los cascos puestos y sin tocar la cena que ella le ha dejado preparada. Como la comunicación entre los dos, madre e hijo, también se ha convertido durante los últimos tiempos en extenuante, decide no despertarlo y acostarse también. Al día siguiente, un hecho incomprensible hará que se decida a contratar un investigador privado novel para que la ayude a descubrir la verdad que se esconde tras la insólita conducta del hijo.

Empar Fernández ha vuelto a crear una historia brutal tomando como origen un hecho corriente donde una absurda decisión nimia e intrascendente marcará la vida de la protagonista de Maldita verdad: libro donde la narrativa angustiosa de la escritora describiendo el estado anímico de los personajes y desarrollando el entorno de dolor y tristeza que los envuelve, marcará un camino extremo y abrumador durante todo el libro.

Cuánta frase ya gastada se ha creado, y se seguirá creando, sobre la necesidad de conocer siempre la verdad. Y sobre ello es lo que juzga y escribe Empar Fernández en éste su último libro. Buscar la verdad, en según qué ocasiones, no hace a nadie más libre sino más esclavo y es lo que demuestra en Maldita verdad. Una verdad que ocasionará varios desenlaces sorprendentes por no esperados; y es que la autora en esta ocasión, a diferencia de en La última llamada, realizará algunos giros que despistarán al lector. Éste, ávido por conocer cuál de ellos es el que responde al misterio, intentará entrever y descubrir el camino por el que discurrirá y se resolverá la trama. Avisar que va a ser prácticamente imposible averiguar nada ya que ésta es una trama muy bien trabajada donde no se percibe el más mínimo indicio hasta que la autora no lo pone a descubierto.

Los personajes están muy bien precisados. Cada uno de ellos, con sus secretos e historia y con su parte de verdad, formarán un conjunto de personas angustiadas, transmitiéndose al lector la amargura. Son personajes corrientes en una ciudad corriente, en este caso Barcelona, con sus problemas en el día a día. Gente que vivirá cada una de ellas un dolor diferente y se representa como si lo viéramos en diversos espejos por donde se verá un paisaje diferente pero no por ello menos real ni distorsionado.

La narrativa profunda y exquisita de la autora vuelve a ser un referente en su nueva novela. Empar Fernández además es capaz de no utilizar demostraciones desmesuradas sino que escribe con la sencillez de la certeza; a aquello que existe en el día a día sin florituras impostadas y sin pergeñar farsas. Un estilo fino, delgado y hasta delicado con el que consigue una comunión perfecta con lo que es el simple acto de leer: introspección, conciencia y observación. Así es cómo la escritora consigue esa unión entre el libro y el lector de manera íntima y personal con un estilo engañosamente discreto pero que esconde un trabajo completo.

Maldita verdad será, seguramente, uno de los mejores libros que se van a publicar este 2016. Y Empar Fernández, seguro, una de las mejores escritoras de aquí y ahora.

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