El acto íntimo de leer y el mosquito de Alicia

¿Qué haces para conservarte aún tan joven?

Por Cristina de @abrirunlibro

La lectura es un acto de introspección que conocemos bien todos aquellos que amamos leer. Gracias a ello, una vez finalizado un libro, el lector realiza un examen sobre la propia interpretación del texto que le ha ocupado un espacio considerable de su tiempo libre y realiza un proceso de análisis sobre él. Si además el lector es crítico literario, periodista, blogger, etc., una vez terminado el análisis, lo contará mediante una reseña o una crítica literaria en el lugar donde colabora o canal propio como web, blog, revista…, con la apreciación sobre lo leído; en algunos casos, incluso, se añadirá una valoración numérica para que el futuro visitador del blog, web, etc., comprenda el grado de satisfacción que le ha causado la lectura. 

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Pero, ¿la opinión de otra persona sobre un libro, es eficaz para cambiar o modificar la percepción de un lector que ha realizado ya su juicio? ¿Su acto de introspección y de análisis se verá afectado? Es posible que el otro lector ofrezca alguna luz sobre el texto que a nosotros, más afines con otros detalles, se nos pueda haber pasado por alto. Incluso, podemos alabar su habilidad para descubrir aquello que nosotros no supimos ver.  

Es evidente que el lector, antes, mientras y después de la lectura, hace del libro algo suyo con un sentimiento de posesión, de pertenencia y casi de autoría por todo aquello que nos ha hecho ver y sentir. Es más, es posible que el lector lo asocie con algún episodio de su propia vida haciendo como si de un camino paralelo se tratara; en otras, el periplo será a través de caminos coincidentes que se unifican en una sintonía casi perfecta y el sentimiento se podrá triplicar o cuadriplicar dependiendo del grado de fusión entre libro, lector y vivencia.

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Alberto Manguel  decía en su ensayo En el bosque del espejo: Ensayos sobre las palabras y el mundo: “Las lecturas de otros influencian, desde luego, mi lectura personal, ofrecen nuevos puntos de vista e iluminan ciertos pasajes, pero en su mayoría son como el mosquito* que le dice a Alicia al oído: Podrías hacer un chiste con eso. Me rehúso; soy un lector celoso y no voy a permitirle a nadie el ius primae noctis con los libros que leo”.

Si nos aplicamos lo mismo a nosotros, los lectores habituales, y dado que la lectura es un acto íntimo y celoso, leer reseñas o críticas de un libro nos dará, quizás, otra visión pero nunca cambiará nuestra percepción sobre él ni permitiremos “el derecho de pernada” sobre nuestra lectura por lo que nuestra opinión será casi inamovible. Es más, podríamos estar discutiendo horas y horas e incluso enfadarnos -somos muy apasionados con nuestra afición-, si otro lector no ha tenido una química  similar a la nuestra, por lo que, y finalmente, lo mejor será acordarnos del mosquito de Alicia y pensar de aquella crítica literaria que no se asemeja a  nuestra opinión: Podrías hacer un chiste con eso.

*Mosquito es un personaje del libro A través del espejo y lo que Alicia encontró allí de Lewis Carroll.

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