Los muertos viajan deprisa

los-muertos-viajan-deprisaLos muertos viajan deprisa. Nieves Abarca y Vicente Garrido. Ediciones B.

Nieves Abarca, estudió Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela y obtuvo un máster en Periodismo por la UOC. Ha realizado estudios de anatomía patológica y medicina legal, y es especialista en perfiles criminales.

Ha sido directora de una revista de divulgación cultural, además de colaborar en varias publicaciones y programas de radio de A Coruña y Ponferrada. Es funcionaria de carrera y durante trece años estuvo destinada en un cuartel de la policía.

Vicente Garrido Genovés es profesor titular de la Universidad de Valencia. Su importante obra científica se ha dado a conocer al gran público a través de sus ensayos de divulgación científica, entre los que destacan El psicópata, Cara a cara con el psicópata  yAmores que matan.

Sus estudios sobre la personalidad delictiva y sus programas de tratamiento con criminales han hecho de él un profundo conocedor de la mente violenta. Garrido fue el primer criminólogo español que colaboró en la captura de un asesino en serie a través de la realización del perfil criminológico del sospechoso.

Ha impartido numerosos seminarios especializados a los cuerpos y fuerzas de seguridad en España y América, así como a jueces y fiscales. El Ministerio de Justicia le concedió la Cruz de San Raimundo de Peñafort.

Nieves Abarca y Vicente Garrido han publicado juntos las novelas Crímenes Exquisitos y Martyrium, que han tenido excelentes críticas y gran éxito entre los lectores.

Sinopsis

Los criminólogos Vicente Garrido y Nieves Abarca forman el tándem literario más aplaudido de la actual novela negra, y los libros protagonizados por Valentina Negro, una bellísima y violenta inspectora de policía, cuentan con una auténtica legión de lectores.

Los muertos viajan deprisa es una invitación a asomarse a las debilidades humanas y una reflexión sobre los motivos que pueden llevarnos a la maldad. Un relato extraordinario que va más allá de cualquier etiqueta de género.

La historia —que toma su título de una cita de Bram Stoker— arranca con un brutal asesinato a bordo del Tren Negro, en el que varios escritores se dirigen a un famoso encuentro de literatura policíaca. Tras este crimen vienen otros, siempre llenos de simbolismo. La inspectora Negro y su inseparable compañero, el criminólogo Javier Sanjuán, tienen que averiguar quién es el enigmático asesino de escritores. Mientras tanto, un peligroso violador de adolescentes, capturado en el pasado por Valentina, ha escapado de la cárcel, complicando aún más la situación.

Reseña

Tren Negro a Gijón, 4 de julio 2014: algunos escritores de la literatura del género negro y policial, se dirigen a la convocatoria anual de la Semana Negra de Gijón a bordo del tren preparado para tal evento. Un terrible crimen con una gran carga simbólica se sucederá durante el viaje. La inspectora Valentina Negro y el criminólogo Javier Sanjuán, aunarán fuerza y conocimiento para atrapar a un asesino que parece obsesionado con los escritores de la novela criminal. Paralelamente, un violador de adolescentes, antiguo conocido de la inspectora Negro, se escapará de la cárcel.

Hay que  reconocer que esta pareja de autores, Nieves Abarca y Vicente Garrido, huyen de los tópicos y saben inventar y reinventar historias originales en cada nuevo libro que nos presentan. En esta ocasión, Los muertos viajan deprisa no sólo será entretenido –ya se hablará más adelante de ello-, sino que además es novedoso por recrear una trama en torno al mundo literario con escritores, blogueros, críticos, editores, groupies, etc., y todo dentro del mundo de la novela negra y de los festivales de este género: mundo al que ellos pertenecen al disponer sus libros fuerte carga psicológica-criminal y donde siempre se nos clarificará el porqué de ello; en esta ocasión, mezclar el mundillo que rodea a la novela de género –y a la literatura-, y saber darle la vuelta para incluir el propio crimen dentro del entorno, no sólo es ocurrente sino que la curiosidad del lector se verá recompensada al novelarse una trastienda de los lugares que conocemos y que son accesibles para el gran público.  

En esta novela se presentan cambios respecto a las anteriores de la saga aunque seguiremos teniendo escenas impactantes -alguna realmente sorprendente y además en las primeras páginas-, muy visuales y perturbadoras sobre todo por parte del criminal o criminales. Los muertos viajan deprisa dará un paso más allá en lo que hasta ahora se había narrado en los anteriores libros sobre la mente de un homicida y dará un vuelco muy diferente sobre lo que pueden llegar a pensar o sentir éstos.

A primera vista, después de la lectura de los capítulos iniciales, también podría parecer que esta novela no es tan gótica como las anteriores ya que la ambientación será diferente al estar encuadrado el libro en un entorno más actual; pero cuidado, porque esto también es engañoso ya que sólo hay que pensar en el propio título del libro y en los magníficos enunciados de las partes y de los capítulos que componen la novela y que disponen de las descripciones oscuras con el sello y marca de la casa.

Impulsado por alguna especie de fascinación, me aproximé a la sepultura para ver de quién era y por qué una construcción así se alzaba solitaria en semejante lugar. La rodeé y leí, sobre la puerta dórica, en alemán:

CONDESA DOLINGEN DE GRATZ
EN ESTIRIA
BUSCÓ Y HALLÓ LA MUERTE
EN 1801

En la parte alta del túmulo, y atravesando aparentemente el mármol, pues la estructura estaba formada por unos pocos bloques macizos, se veía una gran vigueta o estaca de hierro.

Me dirigí hacia la parte de atrás y leí, esculpida con grandes letras cirílicas:

Los muertos viajan de prisa

(“El huésped de Drácula”. Bram Stoker)

Los guiños a las letras serán constantes. De hecho esta novela será ficción de literatura sobre literatura, cosa que agradará especialmente al fabularse sobre aquello en lo que hemos pensado y cavilado en más de una ocasión los lectores. Leer Los muertos viajan deprisa requiere no pasar nada por alto ya que los avisos son constantes y además, muy divertidos. 

Una mención se merece también la banda sonora que acompaña cada apartado, muy acorde y muy bien estudiada con la propia trama y que esconde un laborioso trabajo: especialmente me ha gustado un momento muy importante del argumento –exactamente página 334 para aquellos que vayan a leer el libro-, que me ha dejado un muy grato recuerdo.     

Las dos líneas paralelas en la trama que se explicó al principio, seguirán avanzando para confluir en un momento con un clímax muy potente como ya nos tienen acostumbrados los protagonistas de la serie de Nieves Abarca y Vicente Garrido. El ritmo, igual de vibrante que las anteriores, irá a la par con una narrativa y un estilo mucho más que correcto.   

Laboriosa recreación de una novela que no sólo despierta interés sino que dispone en muchos momentos de destellos brillantes bien entretejidos. Si Los muertos viajan deprisa, las páginas de este libro viajarán también muy rápidas entre las manos del lector.

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