Relatos negros, cerveza rubia

relatos-negros-cerveza-rubiaRelatos negros, cerveza rubia. Carlos Salem. Navona Editorial.

Por Cristina de @abrirunlibro

Carlos Salem, novelista, poeta y periodista, nació en Buenos Aires en 1959 y reside en España desde 1988. Es profesor del Centro de Formación de Novelistas de Madrid y dicta talleres de narrativa en España y Suiza, además de realizar asesoría de novela por videoconferencia para diversos países. Ha escrito novelas, algunas de ellas traducidas al francés, alemán e italiano, y relatos, teatro y poesía. Su primera obra, Camino de ida (Navona, 2014), obtuvo el premio de la Semana Negra de Gijón a la mejor primera novela policial escrita en español y fue finalista del Prix 813 en Francia. También fueron premiadas Matar y guardar la ropa (2008), Pero sigo siendo el rey (2009), Cracovia sin ti (2010) y Un jamón calibre 45 (2011). En esta colección también han aparecido las novelas Muerto el perro (2014) y En el cielo no hay cerveza (2015), que obtuvieron una gran acogida de crítica y de público.

Sinopsis

El universo de los relatos de Carlos Salem es hermético, y en él desfilan casi siempre los mismos protagonistas: el brutal y sensible Harly; los elementales policías conocidos como el Gato y el Perro; la suspicaz Lola, que atiende flemática detrás de la barra; el Loco, que lo que más parece gustarle en este mundo es tenderse en plena vía; Tony y Ray, salidos de alguna película del Tarantino más pulp, artista de poca monta uno y vividor sin oficio el otro, y sobre todo Poe, el escritor desencantado en torno al cual late el pulso de estos cuentos, que resuelve casos bebiendo eternas Mahou y tomando sus decisiones según la cantidad de palillos de fósforos que saque del bolsillo en ese momento. Cada uno es la entrada de otro, una conjetura sobre la imperturbable y cínica vida de estos outsiders convocados por la magia de un escritor que sabe su oficio.

Reseña

Leer a Carlos Salem es encontrarse con un decálogo de múltiples tonalidades en sus historias; lo mismo ocurre en esta nueva antología de cuentos recién publicada por Navona Editorial, Relatos negros, cerveza rubia: unos relatos con acidez, ternura, desencanto, poesía, sexo e incluso humor -muy negro, eso sí-, en una especie de tragicomedia como es la vida misma y a la que el escritor le tiene bien tomada el pulso. Sus protagonistas son unos seres que pueblan, en su mayoría, el mundo de la noche y son individuos entre locos y desilusionados con un punto no ya de dignidad perdida sino de locura aceptada con un extraño pundonor. Como Poe, el periodista, poeta y detective aficionado que lleva siempre cerillas sueltas y con las que consultará y tomará decisiones dependiendo de si saca un número par o impar del bolsillo.

En Relatos negros, cerveza rubia encontraremos viejos conocidos y protagonistas de sus novelas anteriores como pueden ser los policías Gato y Perro, Lola, Diosito o el mismo Poe: personajes con gama de colores tan diferentes donde, al igual que en la paleta de un pintor, Carlos Salem los mezcla cual pigmentos a su antojo para presentarlos en una antología completísima de 28 relatos. En la edición encontraremos además, un prólogo excelente de Jorge Eduardo Benavides y un epílogo del escritor que bien se merece que el lector, después de haberlo leído, haga un brindis a la salud de Carlos Salem.

Además de los relatos con los protagonistas ya mencionados, en este libro tendremos sorpresas con otros personajes como los que aparecen en ¿Quién mató al lobo feroz?, compañeros de profesión de Salem en esto de las letras. Otro personaje poco habitual que hará su aparición será el mismísimo Sherlock Holmes en un pastiche titulado Escaleras sin fronteras, donde una ONG dedicada a la ayuda de enanos cuya sede se encuentra en el bosque, solicitará la ayuda del detective al aparecer la secretaria, llamada Blanca Nieves, muerta, desnuda y encima de la mesa de la sala de juntas de los siete miembros del consejo de administración. Los abusos de autoridad de algunos dictadores no se quedarán fuera de estos relatos y con mucha socarronería tendrán su lugar en La preguntita o en El petiso milonguero. En la penúltima aventura de Diosito y Harly en Por un puñado de huesos, la historia se ambienta en el bar Aleatorio, lugar de encuentro habitual en Madrid de Carlos Salem donde éste recita y se dan a conocer nuevos poetas. Tampoco faltarán escenas de alto voltaje con un erotismo explícito perturbador en otros cuentos.

Todos los relatos son negros; muy negros. Mordaces, con humor y con ese punto lírico que emociona, pero sin olvidar que lo que Salem construye es novela negra. Y además, lo hace muy bien. Algunos relatos tendrán una mayor o menor extensión pero todos son historias negras inquietantes y ambientadas en contextos duros donde se despedaza y se desmenuzan historias, algunas tremendas. Salem es un escritor incansable, concienzudo, y todas las tramas que teje lo hace de manera meticulosa y donde, a pesar de esa aparente ligereza, se esconde un trabajo magnífico. La prosa, en muchas ocasiones prosa lírica, son verdaderos poemas dentro de la narrativa del relato. 

El bar podría ser un bar cualquiera de una ciudad sin mar. Uno de esos bares que han ido adquiriendo un leve aire de nobleza a fuerza de esquivar madrugadas.

Un bar en el que siempre es de noche. (Pertenece al relato Quinientos años de soledad).

Carlos Salem es un autor al que nadie debería perderse. Y la antología Relatos negros, cerveza rubia puede ser una buena iniciación si no se conoce. Iniciación negra, por supuesto. 

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