Camille (Un caso del comandante Camille Verhoeven 4)

Camille (Un caso del comandante Camille Verhoeven 4). Pierre Lemaitre. Alfaguara.

camille-pierre-lemaitrePierre Lemaitre nació en París en 1951. Antes de ganar el Premio Goncourt 2013 con su novelaNos vemos allá arriba, ya era un escritor de renombre en el género de la novela policiaca. Con Irène(2006, Alfaguara 2015, Premio a la Primera Novela Policiaca del Festival de Cine Policiaco de Cognac y fue considerada Mejor Novela Negra del Año por El Periódico de Cataluña) inició la serie protagonizada por el comandante Camille Verhoeven, que incluye Alex (Alfaguara 2015, ganadora del Dagger Award 2013 junto a Fred Vargas y del Premio de Lectores de Novela Negra de Livre de Poche 2012 y uno de los libros del año según el Financial Times, en curso de adaptación al cine por James B. Harris, con guion del propio Lemaitre), Rosy & John (Alfaguara 2016) y Camille (ganadora del Dagger Award 2015). Fuera de la serie llegaron, con una extraordinaria recepción por parte del público y de la crítica, Vestido de novia (Alfaguara 2014, Premio del Salon du Polar 2009 y Premio Best Novel Valencia Negra, en curso de adaptación al cine) y Recursos inhumanos (2010, de próxima publicación en Alfaguara). Además del Goncourt y de los dos Dagger Awards, ha obtenido el Premio de Novela Negra Europea, el Premio a la Mejor Novela Francesa 2013 de la revista Lire, el Premio Roman France Télévisions y el Premio de los Libreros de Nancy-Le Point, y su obra, con más de tres millones de lectores, está siendo traducida a dieciocho idiomas.

Sinopsis

Anne Forestier queda atrapada en medio de un atraco a una joyería en los Campos Elíseos. Tras recibir una paliza que la deja al borde de la muerte, tiene la suerte de sobrevivir… y la condena de haber visto la cara del asaltante. Su vida corre un grave peligro, pero Anne cuenta con la ayuda del hombre al que ama: el comandante Camille Verhoeven. Este estará dispuesto a actuar al margen de la ley con tal de protegerla. Pero ¿quién es ese enemigo, y por qué ese empeño tan feroz en acabar con Anne?

La atmósfera y la escritura escalofriantes de este final de la tetralogía confirman una vez más el increíble talento de Pierre Lemaitre.

Reseña

«Un acontecimiento se considera decisivo cuando desbarata nuestras vidas por completo. Por ejemplo, tres disparos de una escopeta de repetición sobre la mujer que uno ama

Nueva y última novela del carismático Camille Verhoeven, final de la saga del mismo ya que Pierre Lemaitre no cuenta con escribir nuevos casos de ese policía que conmueve a los lectores por su baja estatura (cuando se sienta no toca los pies en el suelo y debe conducir con un coche adaptado), comandante de la Brigada Criminal de París. Un policía que se ha hecho un hueco importante entre los seguidores de novela policíaca gracias a la primera novela de la saga Irène —una novela con detractores por ser algo predecible aunque no por causa del autor—, un libro que asombró con un argumento novedoso al recrear crímenes célebres de la novela negra y por ese protagonista de carácter colérico y sensible al que le gusta pintar retratos. Siguió la serie con la asombrosa Alex, de lo mejorcito que se publicó durante el 2015 y a la que algunos ya conocían por haberse publicado anteriormente con otra editorial. Tuvimos un pequeño aperitivo antes de la última entrega con Rosy & John; Y ahora llega el cierre definitivo con Camille (Un caso del comandante Camille Verhoeven 4).

Y aquí servidora podría empezar a cantar aquello de «lástima que terminó…» pero no. Pienso que concluir la serie con cuatro entregas —Pierre Lemaitre quería cerrar con tres pero “se coló” Rosy & John—, es de lo más acertado para guardar un buen recuerdo y no seguir quemando a su protagonista Camille Verhoeven, ya que los lectores podríamos pasar del amor a la hartura más absoluta hacia el personaje, a semejanza con otros policías seriales que sus creadores se niegan a jubilar.

Camille se inicia con el atraco a una joyería donde una mujer, Anne Forestier, se encontrará atrapada en él casualmente y será brutalmente apaleada salvando la vida de milagro. Pero hay un problema y es que la mujer ha podido ver la cara de los atracadores antes de que éstos utilicen sus pasamontañas. Anne Forestier contará con la ayuda de Camille Verhoeven ya que es una amiga muy cercana a éste. Camille intentará protegerla a toda costa incluso saltándose las órdenes de sus superiores o actuar al margen de la ley.

Hay que reconocer que Pierre Lemaitre ha sabido dar el punto exacto de sensibilidad, dureza, ternura o amor en su pequeño personaje haciendo que el lector empatice con Camille Verhoeven. Por si fuera poco, la trama de Camille, y también las anteriores, es extremadamente visual y con un ritmo frenético. El inicio de esta novela, con el atraco y la brutalidad de los atracadores hacia la mujer, es delirante por su rapidez, por unos fotogramas como un guión cinematográfico y por el detalle milimétrico del tiempo de ese capítulo que Pierre Lemaitre domina con gran pericia. De hecho, toda la novela dispondrá de una velocidad extrema al contener la historia únicamente tres días en la vida del comandante. Tres días que se convertirán en una locura y que, a  semejanza de la anterior novela, el plazo del tiempo irá transcurriendo cual espada de Damocles haciendo que el lector se vea metido de lleno en una lectura compulsiva.

La prosa de Pierre Lemaitre es muy buena, sabiendo medir también las palabras y las oraciones en un punto justo y sin ser recurrente en las manifestaciones o reflexiones de Camille o describiendo el estado anímico de los personajes sin caer en cursilerías, sino con una efectividad perfilando a los protagonistas, muy alta. Con una ambientación sencilla, el libro descansa en un tanto por ciento muy elevado en tres protagonistas. Uno de ellos lo conoceremos gracias a una voz omnisciente en primera persona que se irá intercalando en la trama. Y realizar una historia vibrante con un escenario tan escaso y sin interferencias ni distracciones es muy difícil por lo que Camille se presenta como un muy buen cierre de la saga —aunque sin alcanzar a la fantástica Alex,— pero con destellos de maestría absolutos gracias a la profesionalidad con que se encuentra estructurada, narrada y desarrollada, con varios momentos donde se alcanza un clímax muy alto. Un cierre del círculo que dejará un listón muy alto para los casos del comandante Camille Verhoeven y un buen recuerdo. Una saga, la de Pierre Lemaitre, ejecutada con gran habilidad y oficio, y con una escenificación, francamente, brutal. 

 

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