La mirada de Chapman

la-mirada-de-chapmanLa mirada de Chapman. Pere Cervantes. Ediciones B.

Pere Cerveants,(Barcelona 1971, cuando la vida era en sí una novela negra)

Diagnosticado por quien bien le conoce como un tipo nostálgico, tozudo por vocación y soñador, lleva casi veinticinco años pateando las calles de este país con una placa en el bolsillo, una pistola en la cintura y una mirada en modo grabación que le sirve, de primera mano, para crear sus novelas.

Es lo que se conoce en el argot policial como un miembro de “la pringue”. Afirma que se licenció en la carrera errónea, que en esa época no existía la licenciatura de narrador de historias,  y que su experiencia de tres años en los Balcanes como observador de paz  de la ONU le enseñó que la hostilidad, al margen de etnias y religiones, suele atemperarse con la lectura. Es autor deTrescientos sesenta y seis lunes, La soledad de las ballenas, Tranki [email protected]Rompeolas, No nos dejan ser niños e Internet negro. 

Sinopsis

Dos años después del suceso de la asesina en serie de ancianas en Menorca, la oficial de policía María Médem y el inspector jefe Roberto Rial vuelven a encontrarse. En esta ocasión el motivo es el atroz asesinato del hijo de un reconocido editor y de otros miembros que participan en la primera Semana Negra que tiene lugar en la idílica Ciutadella.

En paralelo a la investigación, María Médem libra una batalla tan encarnizada como cruel por la custodia de su hijo, Hugo. Por su parte, Roberto Rial tiene que vérselas con una noble madrileña arrogante y poderosa que le conmina a olvidarse de la exhumación de un cadáver a cambio de una suculenta cantidad de dinero, mientras que la última foto de John Lennon poco antes de morir a manos de Mark David Chapman cambiará su vida para siempre. La melancolía de un faro, el culto a las piedras infinitas e incorruptibles que caracterizan la isla de Ciutadella, su vegetación verde y el frío viento del norte con sus murmullos enloquecidos, son el escenario en que Médem y Rial acabarán por hallar la ciudad sumergida que todos llevamos dentro.

Reseña

Segunda novela de la saga de la oficial de la Policía, María Médem, en la isla de Menorca. La primera, No nos dejan ser niños,  fue el debut de esta mujer policía que, junto a su compañero Roberto Rial, responsable de la unidad de Homicidios de la Central en Madrid, llevaron a cabo la investigación sobre el caso de los asesinatos de mujeres sexagenarias en la isla. Ahora, en La Mirada de Chapman, otros serán los crímenes pero el encuadre será el mismo en Menorca y que, junto a la tramontana y al mar mediterráneo, nos ofrece una intriga con diferentes parricidios y nuevas pesquisas en un insólito caso.

Si en la primera novela ya fuimos muchos los que comprobamos que Pere Cervantes disponía de una voz narrativa muy sólida, ahora, en esta nueva entrega, termina de confirmarse lo que ya se preveía: la evolución in crescendo del autor que, con una intriga más intensa en La Mirada de Chapman, no sólo “evoluciona favorablemente” sino que ofrece una lectura con mucha intriga y con un trazo muy firme en una novela minuciosa.

El bautizo de la Semana de la Novela Negra en Ciutadella se verá dañada por el macabro asesinato del hijo de un editor. Las vidas de otros miembros del certamen también correrán grave peligro y parajes incomparables como la Cova d’en Xoroi o la Naveta des Tudons —cuya imagen marcará el evento en el cartel de la Semana Negra de Ciutadella—, serán los testigos de unos sucesos crueles e incomprensibles.

En esta ocasión no será la voz de María Médem en primera persona quien nos relatará la trama, sino que lo hará una voz omnisciente en tercera persona durante todo el argumento. Otra voz personal se irá intercalando en los capítulos para darnos una versión inquietante de los oscuros objetivos de la persona anónima.

Ésta es una intriga completísima —el libro cuenta con 400 páginas—, donde se irán relatando las pesquisas que deben realizar los investigadores y a la vez se irán entremezclando los asuntos personales de los protagonistas. Unos misterios que irán provocando más expectación a una novela realmente entretenida y bien trabajada. 

La narrativa de Pere Cervantes en este nuevo libro, cuenta con algo más de lirismo que en la primera novela de la serie de María Médem pero lo complementa muy bien con la dureza propia de quien ya ha visto muchos cosas —recordar que el autor lleva más de veinticinco años en el cuerpo policial—, y sabe estabilizar y encontrar el momento para describir cada emoción o cada impasibilidad en el instante oportuno. Con diversos guiños a compañeros de las letras a la hora de nombrar a algunos personajes que aparecen en el libro, más las diversas subtramas que se entrecruzan con la trama principal y los procedimientos policiales que no serán abundantes, la trama será muy ágil y a la vez minuciosa en un equilibrio bien logrado. El por qué del título de la novela, La Mirada de Chapman, hará su aparición en el momento del clímax  y es entonces cuando todo encajará a la perfección.

Historia apasionante, buena trama y buena narrativa la de Pere Cervantes en La Mirada de Chapman. Un libro no sólo entretenido sino efectivo y con una trama resuelta con pericia. 

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