Tres reinas crueles

Tres reinas crueles. Isaac Belmar. Libros.com.

tres-reinas-cruelesIsaac Belmar publicó sus primeros relatos un febrero de 2007. Desde entonces ha publicado multitud de historias breves en diversas antologías y editoriales. En 2012 fue finalista del Premio Wilkie Collins de novela negra con la obra 7 días. En 2014, Perdimos la luz de los viejos días le valió el Accésit del premio Oscar Wilde de Novela Breve. Escribe habitualmente en su web Hoja en blanco

Sinopsis

Un extraño viene con la tormenta. Perdió la vida por culpa de tres reinas crueles y solo le quedaba caminar, así que miró hacia el norte y empezó a hacerlo. Como los antiguos poetas errantes, deambuló encontrándose con que el camino era diferente al que decían los libros. Casi siempre era más sucio, lo poblaban monstruos y vio lugares que le dijeron que no existían. A veces también resultaba dulce y salía herido de más de una forma. Caminó mil kilómetros hacia ese norte hasta llegar con la tormenta y miraba hacia atrás de vez en cuando. Alguien parecía seguirle y hacer el camino con él.

Reseña

Es extraño lo que me sucede siempre que leo un libro de Isaac Belmar, y es que tengo la sensación de que el autor me quiere decir algo más de lo que narra, como si hubiera mensajes ocultos entre sus líneas. Y cómo no, también me ha ocurrido con su nueva novela Tres reinas crueles: una narrativa que combinaría pinceladas de varios géneros de ficción y, entre ellos, novela negra, fantástica e intriga, ambientada en la época actual. Isaac Belmar es un escritor que despierta en mí el interés de buscar siempre segundas intenciones y es entonces cuando pienso que quizás no, que seguramente son imaginaciones mías pero que si tiene el poder de hacerme ver y pensar más allá de lo que está narrando, es bueno. Muy bueno.

Tres reinas crueles nos habla de un hombre que habiéndolo perdido todo, empieza a caminar con muy poco dinero y con tan sólo una pequeña mochila hacia el noroeste, a imagen de todos aquellos románticos que se fueron a buscar, o a buscarse, en su día, quién sabe qué o quién. Pronto se dará cuenta de que el camino ya no existe e irá viviendo extrañas y difíciles experiencias.

Ahora en los caminos encuentras cabrones y desahuciados, los que perdieron por la droga, por apostar que les iría mejor, porque la economía es una zorra o porque alguien los usó y tiró. Nadie renuncia a un hogar y se va sin saber adónde, para encontrar no sabes qué, esa es la definición del loco. Si existió aquel romanticismo, murió de viejo y de fracaso y los caminos son ahora de los depredadores y los tocados por la puta suerte. 

En un principio, Tres reinas crueles puede parecer que dispone de un ritmo plácido debido a la estupenda narrativa de engañosa sencillez. Isaac Belmar, mediante oraciones fluidas, te introduce poco a poco en el mundo al que te quiere llevar y enseñar de forma delicada, casi como si no quisiera molestar pero es ese mismo tono envolvente que hace que el lector se aloje en la ficción y no quiera salir de ella. Ya solamente con los magníficos enunciados de unos capítulos muy cortos, hará que la épica no decaiga y el lector sabrá y percibirá que detrás de cada capítulo, hay una pequeña maravilla.

También podría parecer que los personajes de esta novela son escasos —el propio protagonista, Gabriel, y pocos más—, pero cuando has terminado el libro como me sucede ahora en el momento de escribir esta reseña, compruebas que son varios los que se han tropezado en el camino con Gabriel y que el autor aprovecha cada ocasión para introducir a la persona adecuada en el momento oportuno y, además, con un buen control de los tiempos.

Gracias al argumento y la trama, el lector se percatará de que está siendo casi secuestrado sin necesidad de trampas, ni de giros, ni de voces narrativas y otras artes de la literatura. Simplemente con una narrativa límpida pero consistente y con los apogeos oportunos, será suficiente para mantener la intensidad durante todo el libro.

Tres reinas crueles no es un libro de acción como aquellos libros “pasa páginas” de sofá y palomitas, o lo que corresponda, para terminar de una atacada. Es un libro con un lenguaje magnífico que nos hablará de recorrer un camino con una ficción que cautivará a aquel lector que quiera leer “algo más”. E Isaac Belmar lo ofrece.

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