Diario de un escritor

diario-de-un-escritorDiario de un escritor. Fiódor Dostoievski. Alba Editorial.

Fiódor Dostoievski nació en Moscú en 1821, hijo de un médico militar. Estudió en un colegio privado de su ciudad natal y en la Escuela Militar de Ingenieros de San Petersburgo.

Fundó con su hermano Mijaíl la revista Tiempo y, posteriormente, Época, cuyo fracaso le supuso grandes deudas. La muerte de su hermano y de su esposa el mismo año de 1864, la relación «infernal» con su amante, Apolinaria Suslova, la pasión por el juego, un nuevo matrimonio y la pérdida de una hija le llevaron a una vida nómada y trágica, perseguido por acreedores y sujeto a contratos editoriales desesperados. Sin embargo, desde la publicación en 1866 de Crimen y castigo, su prestigio y su influencia fueron centrales en la literatura rusa, y sus novelas posteriores no hicieron sino incrementarlos: El jugador (1867), El idiota (1868), El eterno marido (1870), Los endemoniados (1872), El adolescente (1875) y, especialmente, Los hermanos Karamázov (1879-1880; ALBA CLÁSICA MAIOR núm. LVIII). Sus artículos periodísticos se hallan recogidos en su monumental Diario de un escritor (1873-1881; ALBA CLÁSICA MAIOR núm. XXXVII). Dostoievski murió en San Petersburgo en 1881.

Sinopsis

Con su reputación literaria plenamente afianzada gracias a Crimen y castigo y Los demonios, Fiódor M. Dostoievski volcó en el periodismo, entre 1873 y 1881, su prodigiosa capacidad de análisis psicológico y su extraordinario talento para la controversia. A raíz de aceptar la dirección de la revista El Ciudadano, comenzó a redactar el que habría de ser su libro más personal, extraño y desconocido. En Diario de un escritor el gran novelista ruso privilegia su compromiso moral con los sucesos más acuciantes de su tiempo, a través de una entreverada mezcla de géneros –autobiografía, ficción, ensayo, crónicas judiciales, necrológicas, estampas de costumbres, breves tratados sobre el carácter nacional-, de la que resulta un experimento de arte integral, un triunfo de la pasión por la libertad humana. En esta selección del inmenso cajón de sastre que es el Diario, impecablemente confeccionada y traducida por Víctor Gallego, se ha prescindido de consideracionesy polémicas hoy trasnochadas. Dos temas obsesivos, profundamente dostoievskianos, recorren sus páginas: los malos tratos a los niños en la familia y las causas de los suicidios. Junto a la ardorosa defensa de la piedad y la justicia, se encuentran también aquí los mejores relatos del autor: «La mansa», «El sueño de un hombre ridículo», «El mujik Marei» y, en especial, «Bobok», que constituye, según Bajtin, «casi un microcosmos de toda su obra».

Reseña

Si hay algo que sorprende de este compendio de relatos, artículos, análisis y reflexiones varias que es el Diario de un escritor de Dostoievski, es la capacidad del autor para extraer de cualquier asunto —a priori nimio—, toda una retahíla de observaciones, cavilaciones, especulaciones y desarrollo de tesis diversas que harán las delicias de aquellos lectores que deseen conocer de manera quizás algo más personal a un autor que en su época ya recibió un gran reconocimiento por sus obras. Gran admirador de Nikolái Gogol o de Ivan Turguénev, en esta nueva reedición de Diario de un escritor de Fiódor Dostoievski con Alba Editorial y traducción de Víctor Gallego, se ha prescindido de algunos estudios algo desfasados que aparecían en la edición original —y que he podido corroborar gracias a una publicación en mi poder bastante trasnochada también—, y que aportaban poco o nulo valor. Dostoievski hablará desde la literatura —también de la crítica literaria pues tampoco se libró de fieros juicios—,  de conversaciones, por ejemplo, entre extraños en un tren como mero oyente, y, resumiendo, cualquier hecho o acto que despertara su curiosidad y que le sirviera para analizar, gracias a su instinto periodístico, y publicar después en cualquier columna de un periódico en un período en pleno auge de la prensa escrita.  

Varios son los temas que recurrirá en este Diario pero siempre veremos un hilo conductor entre estos relatos y artículos con su “obra mayor” como puede ser el juego, la infancia, los abogados, y las dudas filosóficas que siempre le atenazaron. Con una prosa realmente extraordinaria, Dostoievski confesará que no intenta realizar unas memorias ya que los recuerdos que posee no son agradables para su persona y preferirá recurrir más a anécdotas y reflexiones que a aquellos recuerdos que le producen dolor.

La fascinación del escritor hacia Cervantes y la emoción que le produjo leer El Quijote es, para aquí quien escribe, una de las mejores partes de este Diario de un escritor. Considerándola la mejor obra de todos los tiempos, es fascinante la discripción de Sancho como el más inteligente, fiel y prudente escudero que puede poseer cualquier hombre con talento como es El Quijote. (Atención también a las disquisiciones y anecdotario sobre el “talento” del escritor, imperdibles).

No es necesario explicar punto por punto, ni relato por relato, ni carta por carta, el Diario de un escritor de Fiódor Dostoievski. Eso sí, gracias al Diario podremos ver el gérmen que compuso el universo de su obra y reconocer en él las que serían sus mejores creaciones como Crimen y castigo, El idiota o El jugador.  Una joya.

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