El año del verano que nunca llegó

el-año-del-vernao-que-nunca-llegoEl año del verano que nunca llegó. William Ospina. Literatura Random House.

Por Cristina de @abrirunlibro

William Ospina nació en Padua, Colombia, en 1954. En su carrera como poeta, ensayista y novelista, se ha hecho merecedor de diversos
reconocimientos, como el Premio Nacional de Ensayo (1982), el Premio Nacional de Poesía (1992), el Premio de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada de la Casa de las Américas (2003) y el Premio Rómulo Gallegos (2009). 

SINOPSIS

En el verano de 1816, Lord Byron, John Polidori, Percy Bysshe Shelley y su esposa Mary Shelley coincidieron en la magnífica Villa Diodati, situada junto al Lago Leman. Las inclemencias del clima, provocadas por la catastrófica erupción volcánica de Tambora, en Indonesia, que cubrió el cielo de nubes de ceniza y de azufre, les impidieron abandonar la villa durante tres días, que fueron como una larga y tenebrosa noche. En este ambiente cargado de misterio y nerviosismo, entre relámpagos, terribles ráfagas de viento y los relatos delPhantasmagoriana leídos en voz alta bajo los fulgores fantásticos del fuego de la chimenea, se gestaron dos de los grandes mitos de la novela gótica: Frankenstein y el vampiro.

Esta historia ha sido para muchos autores motivo de búsquedas obsesivas y rebuscadas interpretaciones. En esta novela, William Ospina nos seduce con sus palabras y nos introduce en el mundo fantástico de esta inagotable historia para reflexionar sobre la coexistencia de lo sublime y lo monstruoso, lo siniestro como límite de lo bello y la necesidad del hombre de reinventarse en los mitos para darle sentido a la existencia.

RESEÑA

En el aniversario por los 200 años de la creación del Frankenstein de Mary W. Shelley en el verano de 1816, yo tenía una asignatura pendiente que era leer a William OspinaEl año del verano que nunca llegó, ese verano en el que el mundo se encontró ante un frío intenso y un cielo obscuro a causa de la erupción volcánica del Tambora en la isla de Sumbawa, en Indonesia. El año sin verano en el que se pergeñó el monstruo más famoso de la Literatura Universal durante los tres días en que Lord Byron, John Polidori, Percy B. Shelley y su esposa Mary Shelley quedaron incomunicados en Villa Diodati situada junto al lago Leman en Cologny, Suiza. (Fueron más los visitantes ilustres y esporádicos en Villa Diodati durante aquel verano como Claire Clairmont, sobre la que se basó Henry James para su pequeña obra maestra Los papeles de Aspern —madre de la hija de Lord Byron, Allegra—, y el escritor Matthew Lewis, autor de El Monje). También fue otro el monstruo literario que surgió durante aquellos días de entre aquel grupo de personas. Fue El vampiro, de Polidori, y fuente de inspiración de Bram Stoker para su famoso personaje. Adjudicada la autoría de El vampiro durante un tiempo a Byron, éste pareció divertirse con el entuerto a costa de Polidori, del que se dice que fueron amantes. 

Esta es una narrativa que podría clasificarse como un ensayo novelado o un diario, donde  William Ospina mostrará la obsesión que le embargó durante unos años en averiguar qué ocurrió durante esos días de junio en 1816 en Villa Diodati y donde el autor, mediante una investigación persistente y continua, emprenderá la búsqueda para descubrir el máximo de información sobre los ilustres residentes de Villa Diodati. Nos descubrirá además que son muchas las personas que persiguen también la misma inquietud e incluso reconocerá que en todas las circunstancias en las que se vio obligado a acudir como ferias literarias o certámenes diversos, e incluso desplazamientos por motivos privados por todo el mundo, siempre, en cualquier lugar o en cualquier instante, creía hallar una correlación o un hilo conductor que dirigía sus pasos hacia los protagonistas de ese verano. 

El lenguaje y estilo de William Ospina es desbordante y profuso. Utiliza largos párrafos con numerosos epítetos descriptivos y mostrará gran pasión hacia los románticos y la literatura gótica. Pronto nos veremos seducidos por su fluidez gráfica y envolvente, y por esa pasión contundente. 

¿Qué hay en la monstruosidad que al mismo tiempo repugna y fascina? Estos hijos del orden y de la razón traían la fascinación de la deformidad. Borges el ciego vio que todo laberinto tiene un monstruo en su centro, y si Shakespeare fascinaba tanto a los románticos es porque cubrió con el manto escarlata la joroba de Richard de Gloucester y puso la corona en su frente afiebrada y maligna. Porque prefiguró todo el horror romántico: la muchacha más bella dormida entre huesos en una tumba gótica, el moro enloquecido por las insinuaciones de la serpiente, la médula musical de la tempestad, la fuente de la elocuencia en las burbujas de la lava hirviente. 

El año del verano que nunca llegó es un libro para amantes de la literatura gótica, de los escritores románticos, de los misterios, de la teoría sobre la sincronicidad, y para todos aquellos que busquen biografías o quieran conocer los secretos que escondían los personajes que vivieron en Villa Diodati durante los misteriosos y tenebrosos días de El año del verano que nunca llegó y que dieron lugar al monstruo de Frankenstein o El vampiro. 

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