El secreto de Lady Audley

El-secreto-de-Lady-AudleyEl secreto de Lady Audley. Mary Elizabeth Braddon. Ediciones del bronce.

Por Cristina de @abrirunlibro

Mary Elizabeth Braddon, 1835-1915, nació en el Soho de Londres. En 1857 empezó a hacer de actriz, pero tres años más tarde lo dejó para dedicarse a escribir. Comenzó escribiendo seriales para diversos periódicos como el London Journal o el Welcome Guest. Consiguió la fama y una enorme difusión con El secreto de Lady Audley (1862) y Aurora Floyd (1863), que la hicieron rica para el resto de su vida. Luego escribiría John Marchmont’s Legacy (1863), The Doctor’s Wife (1864), Birds of Prey (1867) y Charlotte’s Inheritance (1868), que la hicieron rica para el resto de su vida. Luego escribiría John Marchmont’s Legacy (1863), The Doctor’s Wife (1864), Birds of Prey (1867) y Charlotte’s Inheritance (1868).  Su obra se compone de ochenta novelas en las que hizo un análisis satírico de la sociedad de su época, y aunque sus obras produjeron un gran revuelo, fueron leídas ávidamente por Tennyson, Dickens, Thackeray o Henry James. Además de novelas escribió obras de teatro y poemas. 

Sinopsis

¿Cuál es el misterio que encierra la hermosa y encantadora Lady Audley? Admirada por hombres y mujeres, esta mujer bella, fascinante y manipuladora —una Lucrecia Borgia contemporánea—, guarda un secreto. Este lado oscuro será investigado y desenmascarado por Robert Audley, aristócrata apático y egoísta, provisionalmente convertido, casi a su pesar, en detective. A través de la intriga y el análisis psicológico de los personajes asistimos a un mundo de lujo y vanidad, pasiones y amor romántico, pero también de traición, demencia y muerte.

Reseña

Elegante novela victoriana El secreto de Lady Audley. Un espléndido texto donde la ironía, las referencias a la literatura, los perfiles de los protagonistas, la ambientación y el retrato de la alta sociedad inglesa así como el de las clases más desfavorecidas y un misterio que puede alcanzar dudas en la imaginación del lector por todo aquello que insinúa pero que no se dice explícitamente, darán ese punto de enigma y romanticismo a un libro que posee mucho estilo.

Mary Elizabeth Braddon, coetánea de Charles Dickens, Wilkie Collins o Henry James, representa el éxito de la mujer escritora de su época. De hecho, con El secreto de Lady Audley alcanzó la fama y se convertiría en lo que hoy se llamaría una escritora de bestsellers. Con una formación erudita que no ocultalas notas en el libro son innumerables debido a todas las referencias que cita la autora en él—, el lenguaje narrativo es rico y exquisito. Los diversos giros en la trama, los personajes nuevos y una ficción altamente visual, conseguirá que el enigma principal, y eje del libro, se mantenga oculto hasta casi finalizar la lectura de forma sorprendente y muy bien trabajada.

Se encontraba en lo más profundo de una hondonada repleta de frondosos bosques y pastos abundantes, a la que se llegaba a través de un paseo de tilos flanqueado a ambos lados por prados donde el ganado observaba al paseante de forma inquisidora por encima de los elevados setos, preguntándose tal vez por el motivo de su paso por aquellos parajes ya que no existía otro camino y sólo lo tomaban quienes se dirigían a Audley Court. 

La hermosa Lady Audley, casada con Michael Audley, guarda un secreto. Robert, sobrino de Michael Audley, se convertirá sin proponérselo en detective al intentar desentrañar los obscuros misterios de la dama. Para ello deberá dejar su indolencia y pasividad para intentar averiguar qué secretos esconde la esposa de su tío, una mujer fascinante e idolatrada por todos aquellos que la conocen gracias a su gran belleza y simpatía.  

Narrado por una voz en primera persona, la de la propia autora Mary Elizabeth Braddon —aunque la escritora no abusa de ella sino que es una voz muy sutil—, se encuentra ambientado mayoritariamente en el condado de Essex, aunque sabremos de lugares curiosos como por ejemplo la residencia de abogados del Temple en Londres. Aunque el protagonista principal sea Robert Audley, las mujeres tendrán un papel muy específico en esta novela y destacarán en diversos lances. Clasificada como sensation novel —género muy popular en Inglaterra en la década de 1860 creado para ser leído por entregas con un alto grado de suspense—, quizás El secreto de Lady Audley no es una novela tan compleja como La dama de blanco de Wilkie Collins —continuamente son ambas comparadas—, pero maravilla por su elegancia, por un estilo y lenguaje excelente, y por saber mantener el suspense y el interés en el lector en un libro extenso que no aburrirá. Un libro que despertará el placer de la lectura por lo bien escrito que se encuentra, por un misterio bien logrado, por unos perfiles de personajes detallados al milímetro, por la buena recreación de la época y de la sociedad, y, en general, por un conjunto redondo.

Un libro al que todos aquellos amantes de la novela inglesa victoriana y de la buena escritura, deberían conocer. 

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