El signo del miedo

El signo del miedo. Margery Allingham. Traducción de Guillermo López Gallego. Impedimenta.

Por Cristina de @abrirunlibro

Margery Allingham nació en Londres, en 1904. Hija de escritores, publicó su primera novela con diecinueve años, aunque su primer éxito llegaría en 1929 con la publicación de The Crime at Black Dudley, donde presentó al aventurero y detective Albert Campion, un misterioso aristócrata aficionado a resolver crímenes de altos vuelos que sostiene que su nombre figura en la línea de sucesión al trono inglés. Allingham lo hizo protagonista de otras 17 novelas y de más de 20 relatos, que la llevaron a ser considerada una de las grandes damas de la edad dorada de la novela de crímenes inglesa, junto a Agatha Christie y Dorothy L. Sayers. Murió en Londres en 1966.

Guillermo López Gallego. Diplomático y poeta español, ha publicado varios poemarios, el más reciente en la editorial Pre-Textos, titulado El faro. Ha traducido, entre otros, a Ovidio, Joris-Karl Huysmans, Jean Clair, Sylvia Plath, Robert Lax, Sadie Plant y Dorothy Parker.

Sinopsis

Guffy Randall, un joven aristócrata inglés, no sale de su sorpresa cuando se encuentra con el Paladín Hereditario de Averna y parte de su corte en un hotel de la Costa Azul. Y es que ese flamante heredero no es otro que su viejo amigo Albert Campion, un caballero de alta cuna que se esconde tras un pseudónimo para poder ejercer de forma anónima su profesión de detective. Campion, acompañado de tres camaradas tan peculiares como él y de su fiel sirviente Magersfontein Lugg, un antiguo ladrón dado a los métodos expeditivos, se enfrenta esta vez a la misión de probar que el reino de Averna, un minúsculo y pintoresco principado situado a orillas del Adriático, pertenece a la Corona inglesa. Para ello se verá obligado a viajar a Pontisbright, una aldea en la que se toparán con grandes misterios, adolescentes precoces que se visten con telas de cortinas y cadáveres por doquier.

Reseña

El signo del miedo —cuyo nombre original es Sweet Danger, publicado por primera vez en 1933 en el Reino Unido—, es la quinta entrega del detective Albert Campion creado por la escritora Margery Allingham: un detective aficionado, nacido en una familia aristocrática —incluso podría proceder de la realeza británica—, inteligente, educado y muy intuitivo. Cuenta con un mayordomo, Magersfontein Lugg, que sería la antítesis de Albert Campion: soez, rudo e incluso ex-convicto. Ambos forman una pareja ocurrente que proporcionarán momentos muy entretenidos en la serie de Albert Campion.

Guffy Randall se tropezará con Campion, su inseparable Lugg, y tres camaradas más, en un hotel de la Costa Azul. Albert Campion se encuentra inmerso en una apasionante aventura: debe confirmar que el pequeño reino de Averna, en los Balcanes, y donde recientemente ha sido localizado petróleo, en realidad pertenece a la Corona inglesa. Para ello deberán desplazarse a Pontisbright, una zona rural en Inglaterra, donde se encuentran unos documentos muy importantes  y las joyas de la corona de Averna, que demostrarían que el principado de los Balcanes es inglés.

Entretenida historia repleta de lances, muertos, malos por doquier y hasta un romance, el misterio deberá resolverse gracias a un ocurrente poema que será el que dotará de las pistas para que Campion y sus camaradas —aunque también para los malos que se encuentran al acecho—, puedan avanzar en sus pesquisas.

«Si un Pontisbright quisiere coronarse,

Tres extraños sucesos deben darse.

El diamante en dos debe partirse, 

Si la corona quisiere ceñirse. 

Tres veces la campana ha de sonar, 

Antes que el cetro pudiere empuñar, 

Y antes de sus derechos obtener, 

Tocar debe el tambor de Malplaquet»

El signo del miedo pasa por ser una novela de aventuras y misterio amena, donde los heterogéneos personajes —encontraremos un Dramatis Personae nada más iniciar el libro—, dotarán de mucha agilidad y viveza a una trama con múltiples giros y bien elaborada que facilitará una intensa lectura, y donde su autora, Margery Allingham, describe con verdadera habilidad el argumento, el desarrollo de la trama o los diálogos, muy prolíferos, sabiendo dotar de viveza a los personajes, rápidamente reconocibles y cercanos en una aventura de intriga muy completa. 

Deja un comentario