Miedo

Miedo. Stefan Zweig. Tradución de Roberto Bravo de la Varga. Acantilado.

Por Cristina de @abrirunlibro

El escritor Stefan Zweig, además de un excelente ensayista y biógrafo, también fue un gran creador de novelas y relatos con tintes dramáticos con argumentos sentimentales, o románticos, no exentos de grandes dosis de psicología sabiendo reflejar los sentimientos con una gran precisión. Recordando sus novelas cortas más conocidas y con un claro rasgo similar a «Miedo», podemos encontrar Carta de una desconocida (1922) o Veinticuatro horas en la vida de una mujer (1929).

En Miedo (1920), conoceremos a Irene Wagner, una mujer joven casada desde hace ocho años, con dos hijos, y bien acomodada a su vida burguesa sin preocupaciones. Tanto es así, que la vida social de bailes, teatro u ópera le perecerá aburrida y sin alicientes por lo que vivirá la experiencia de tener un amante, un joven pianista; aunque la aventura en sí le satisface, la culpabilidad por lo que está haciendo y el miedo a ser descubierta le provocará un gran pánico. Y como aquello que dicen que lo que se piensa termina sucediendo, saliendo un día del apartamento de su galán será reconocida por una mujer que no dudará en empezar a chantajearla para no revelar su secreto. Irene Wagner, que cede a la extorsión, a partir de ese día comprenderá que la vida que llevaba con su marido, hijos y la tranquilidad que poseía, era lo que más amaba en el mundo. Irene se dejará llevar por una espiral de terror y verá como su mundo se tambalea hacia un final incierto tal y como ella había temido.

«Al bajar por la escalera de la casa de vecindad donde vivía su amante, doña Irene volvió a sentir cómo se apoderaba de ella, en un instante, aquel absurdo miedo. De pronto, un negro torbellino comenzó a girar ante sus ojos, un frío terrible paralizó sus rodillas y tuvo que agarrarse a toda prisa al pasamanos para no caer de bruces. No era la primera vez que se había aventurado a ir a verle asumiendo el riesgo que comportaba; el súbito estremecimiento de temor no le era en absoluto desconocido, pero por mucho que se mentalizase, cada vez que regresaba a casa, acababa sucumbiendo a estos absurdos ataques de miedo, un miedo ridículo, infundado».

Así se inicia este relato de Stefan Zweig donde el miedo atroz a ser descubierta y posteriormente el chantaje que recibirá la protagonista por parte de una desconocida, acapara toda la extensión del texto: un miedo atávico, feroz, que traspasará el libro para instalarse en el lector. Con un gran viso psicológico, Miedo se encuentra narrado para que el pánico se aloje en todas las páginas y tanto es así que, aunque la historia, escrita en 1920 y que parecía que había sobrevivido mal al paso del tiempo, se convierte en una historia vibrante que se lee rápidamente ya que además Stefan Zweig realiza unos giros de suspense realmente buenos para esta pequeña trama. 

Zweig, explorando los miedos y obsesiones en Irene, expresa a la perfección el drama y el terrible dolor de alguien que lo va a perder todo. Con un desenlace sorprendente, Miedo es otro buen rescate de la editorial Acantilado que acaba de publicar recientemente.

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Stefan Zweig (Viena, 1881 – Petrópolis, Brasil, 1942), fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista. Su capacidad narrativa, la pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante, capaz de seducirnos desde las primeras líneas. En Acantilado se ha publicado la mayor parte de su obra narrativa y ensayística.

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