El beso de Tosca

El beso de Tosca. Nieves Abarca. Vicente Garrido. Ediciones B.

Por Cristina de @abrirunlibro

Nueva novela del tándem de autores Nieves Abarca y Vicente Garrido, rompiendo —¿temporalmente? ¿para siempre?—, con la serie de la inspectora Valentina Negro y el criminólogo Javier Sanjuán; serie exitosa de la que llevan vendidas más de 30.000 copias y que ahora, con El beso de Tosca —va por su segunda edición, arriesgan con un argumento diferente y también diferentes protagonistas. Con múltiples tramas que previamente puede parecer que sean difíciles de encajar, después se articulan y acoplan como si fuera lo más sencillo del mundo. Y El beso de Tosca parte además de una premisa singular y novedosa como es unir dos artes como son la ópera y el boxeo. Ahí es nada.

En un hotel lujoso de Barcelona, unos extremistas planifican un atentado. Mientras, el cantante de ópera y barítono Marc Roselló junto a su amigo el tenor Miguel Sanchís, se verá involucrado en un extraño incidente cuando se encuentra jugando al póquer en Alboraya, en la finca del empresario y mafioso Berto Areces. Allí Marc conocerá a una bella mujer japonesa, Vera Nanashi, la croupier de la partida. Poco se imaginará Marc el papel que la mujer desempeñará en su vida durante los siguientes días. En otro lugar de Barcelona, el púgil de peso medio Didac Zarco, apodado El poeta y de un barrio humilde y de clase trabajadora de Barcelona, disputará un combate de boxeo que terminará en tragedia. Mafias, corrupción, terrorismo, trata de blancas y un asesino psicótico, serán algunas de las tramas y personajes de este thriller de ritmo endiablado. 

Casar ópera y boxeo junto con el resto de tramas criminales en El beso de Tosca no ha tenido que ser sencillo y, mucho menos, con el alto ritmo de esta novela donde además se habrá tenido que aplicar al milímetro el justo equilibrio para que cada uno de los temas no desborde al otro. Tener conocimiento también de ellos sin patinar o, por ejemplo, sin quedarse ni corto ni largo, aunque sea ficción, debe de poseer también credibilidad. Y el trabajo que lleva esta novela no es baladí. Por otro lado encontraremos empresarios corruptos de gran poder político y con conexiones con altos mandos de la policía —¿a alguien le suena?—, o, por ejemplo, la preparación de un atentado en un lugar del mundo que, por desgracia, es un caramelo perfecto para el marketing de estos grupos de fanáticos. La novela no deja de tener ese punto de realismo que aunque enmascarado por la imaginación de los autores y aderazado con escenas de sexo explícito, esconderá un trabajo ingente.

El inicio de El beso de Tosca en el Palau de les Arts Reina Sofía en Valencia, es impactante. Un inicio que nos mostrará a Marc Roselló en la representación final del Don Giovani de Mozart y que sorprende por la autenticidad:

«La voz grave de la Estatua cruza el aire de la sala, conmoviéndola, como un trueno soterrado altera la profundidad del bosque.

El director da la entrada. Detrás, los ojos brillan en la oscuridad como pequeñas luciérnagas. Conozco bien esas miradas. Desde la primera fila, los asistentes ya han pegado la espalda con fuerza a la butaca, las manos aferradas al reposabrazos, las bocas semiabiertas; la música gloriosa y preternatural que Mozart ha otorgado a la escena es capaz de perturbar cualquier alma hasta el tuétano. La electricidad recorre el escenario con una cualidad mesmérica, sé que muy pronto el público sentirá un escalofrío de pavor. Y yo también.

Don Giovanni está a punto de bajar a los infiernos.»

Y realmente El beso de Tosca es una bajada a los infiernos. Un drama envuelto de varias tragedias como en la ópera y en el boxeo y donde los personajes representan ya sea en un coliseo o en un cuadrilátero, la fatalidad de la vida. 

Asesinatos y locura, también con algo de amor, y múltiples personajes, lugares, enunciados de capítulos o hasta guiños diversos se conjugan para no dar descanso al lector en esta novela. 

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Nieves Abarca, estudió Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela y obtuvo un máster en Periodismo por la UOC. Ha realizado estudios de anatomía patológica y medicina legal, y es especialista en perfiles criminales.

Ha sido directora de una revista de divulgación cultural, además de colaborar en varias publicaciones y programas de radio de A Coruña y Ponferrada. Es funcionaria de carrera y durante trece años estuvo destinada en un cuartel de la policía.

Vicente Garrido es profesor titular de la Universidad de Valencia. Fue el primer criminólogo español que colaboró en la captura de un asesino en serie a través de la realización del perfil criminológico del sospechoso. Ha impartido numerosos seminarios especializados dirigidos a los cuerpos y fuerzas de seguridad en España y América, así como a jueces y fiscales. El Ministerio de Justicia le concedió la Cruz de San Raimundo de Peñafort.

Ha publicado, junto a Nieves Abarca, las novelas Crímenes ExquisitosMartyriumEl hombre de la máscara de espejos (Ediciones B, 2014) y Los muertos viajan deprisa (Ediciones B, 2016), que han tenido excelentes críticas y gran éxito entre los lectores.