Mejor el diablo

Mejor el diablo. Ian Rankin. Traducción de Efrén del Valle Peñamil. RBA.

Por Cristina de @abrirunlibro

John Rebus y Malcolm Fox. Dos policías antagonistas a los que no les ha quedado más remedio que soportarse y casi, casi, hasta llevarse bien en la ficción. El primero, y ya retirado de la policía, de sobra conocido por los seguidores, es ese detective rudo, solitario, gran bebedor y fumador —aunque todo puede cambiar—, y escasamente partidario de seguir los procedimientos establecidos de la policía cuando un caso así lo requiera, cosa que ha provocado más de un dolor de cabeza a otros departamentos o a sus superiores. Malcom Fox de mediana edad, es un inspector de Asuntos Internos que no bebe y no fuma y que es un leal cumplidor de los protocolos. Fox ha sido una especie de “recambio” para John Rebus —sin llegar a conseguirlo—, ya que Ian Rankin se vio obligado a jubilar a su notorio protagonista por alcanzar éste la edad para ello —Rankin ha escrito la saga de John Rebus en tiempo real—. Malcom Fox, el nuevo personaje, y que dispone también de una serie, en realidad sirve de excusa para seguir destacando a un John Rebus que, aunque fuera de la circulación policial y con cambios personales en su vida —dispone de pareja y está enfermo—, no podrá dejar nunca las calles de Edimburgo ni olvidar el crimen que se encuentra instalado en ellas. Por eso seguirá dando mucha guerra a sus compañeros y, cómo no, a los delincuentes, algunos de ellos viejos conocidos. Aquí, en Mejor el diablo, aparecerán los dos policías trabajando codo con codo. 

Darryl Christie, que parecía ser el nuevo jefe de la mafia en Edimburgo y alrededores, recibirá una paliza que casi acabará con su vida. Todo apuntará hacia su gran rival Cafferty, un gánster al que todos creían retirado del negocio del hampa pero que parece que aún tiene mucho que decir en el mundo de los bajos fondos. Por otro lado, la cena en un hotel de la ciudad de Rebus con su pareja, recordará al detective el asesinato de una mujer en 1978 en el mismo hotel; un caso que nunca quedó resuelto. Esto le inquietará ya que siempre pensó que en el momento de la investigación muchas fueron las cosas que se le escaparon a la policía. Para ello contactará con otro policía que trabajó en el caso ahora jubilado también del cuerpo, pero portero en una discoteca, para intentar averiguar alguna cosa nueva sobre aquel asesinato. El hombre aparecerá muerto al día siguiente de la charla con el detective. También Malcom Fox, verá cómo su vida personal se tambalea al ser chantajeado por un miembro del hampa. 

Mejor el diablo es una novela donde el crimen local, la corrupción, el juego, con el blanqueamiento de capitales, y las rivalidades entre mafias, darán una jugosa trama de delincuencia donde lo importante es resolverlo todo: el porqué, el quién, y el cómo. Ian Rankin es un escritor de novela negra y policial que sabe combinar muy bien los tiempos de la intriga con unos personajes y con tramas complejas, y siempre gracias a una criminalidad bien organizada e impune de largos tentáculos. Aunque en esta novela el policía líder absoluto entre policías no disponga de la capacidad de dirigir la investigación debido a su retiro, su aura y su prestigio es lo suficientemente considerable para no prohibirle una investigación paralela, conscientes todos de que el detective tiene aún mucho que aportar y mucho conocimiento sobre los jefes mafiosos.

La música siempre ha tenido importancia en los argumentos de la saga de Rebus. En este caso Mejor el diablo hace referencia a un título del álbum Solid Air de John Martyn y la música estará muy presente gracias a que en el momento del asesinato de la mujer en 1978, un grupo de músicos se encontraban alojados en el mismo hotel. Sin hacer de la música la idea fundamental del argumento, el lector sí será consciente de la importancia de ella para Ian Rankin.

Diferentes hilos argumentales harán de este libro otra trama entretejida de manera consistente como siempre ha ocurrido con la serie de este protagonista. La saga nunca se ha distinguido por disponer de asuntos sencillos de resolver sino que entre la investigación policial y la dificultad que presentan los casos, nunca se producirá que una novela policial y negra de John Rebus se convierta en una lectura sencilla de simple pasa-páginas. Leer una nueva entrega, en este caso la #21 de John Rebus, es sinónimo de acierto si el lector es amante de los casos enrevesados y de la escritura firme y segura de Ian Rankin

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Ian Rankin nació en abril de 1960, en el pueblo escocés de Cardenden. Allí cursó sus primeros estudios, que más tarde amplió en la universidad de Edimburgo. En la universidad, se alejó de la poesía para dedicarse al relato breve. También con este género obtuvo varios premios literarios, y uno de esos relatos fue creciendo y creciendo hasta transformarse en su primera novela. Escribió sus tres primeras novelas cuando supuestamente estudiaba para licenciarse en Literatura Inglesa. La tercera de ellas, Knots and Crosses, fue la que dio vida al Inspector Rebus.
El primer libro protagonizado por el inspector Rebus pretendía ser una historia independiente, y experimentó con otros géneros (el terror, el espionaje, etc.) hasta que alguien le preguntó qué había sido del inspector Rebus. Decidió entonces resucitar a su detective y crear una nueva y exitosa aventura para él, y otra…, y otra más…
En 1988 fue elegido Hawthornden Fellow. Posteriormente ganó el Chandler-Fulbright Award en su edición 1991-1992, uno de los premios de ficción detectivesca más prestigiosos del mundo.
En la actualidad, reparte su tiempo entre Edimburgo, Londres y Francia, está casado y tiene dos hijos.