Estudio en lila

Estudio en lila. Maria Antònia Oliver. Traducción de Manuel Quinto. Versátil Ediciones.

Por Cristina de @abrirunlibro

Hace ya unas décadas, una escritora de Manacor —un municipio de la isla de Mallorca—, utilizó su ingenio para crear la primera mujer detective de la ficción de este país. Una protagonista feminista, vegetariana, y claramente mediterránea de unos treinta años, que recorría las calles de una Barcelona pre-olímpica saturada de turistas y de delincuentes y que fue la ‘detectiva’ Lònia Guiu —como se autodenomina ella misma—, de la autora Maria Antònia Oliver, Premi d’Honor de les Lletres Catalanes 2016, y esposa del escritor, ya desaparecido, Jaume Fuster, uno de los autores más polifacéticos y laureado de la cultura catalana. Precisamente este mismo año que está apunto de finalizar, en la BCNegra se conmemoró a los padres del noir catalán, Manuel de Pedrolo y Jaume Fuster, en la biblioteca que lleva el nombre de éste último y que con la novela De mica en mica s’omple la pica (1972) —el significado, más que la traducción, es una frase hecha que viene a decir algo similar a ‘todo suma’—, se convirtió en uno de los escritores referente de la novela negra —o ‘lladres i serenos’ como prefería llamarla él a este tipo de literatura de novela negra (‘ladrones y serenos’)— y que también fue uno de los autores más leídos de la literatura en general en catalán. La mesa, que contaba con la presencia de una Maria Antònia Oliver divertida y habladora, nos hizo disfrutar a lo grande a todos los asistentes de aquella tarde.

Estudio en lila, la novela que traigo hoy aquí, hizo su aparición por primera vez en 1985 en catalán, de la mano de la editorial La Magrana. Ahora Versátil Ediciones la recupera en castellano con traducción de Manuel Quinto para la nueva colección Pioneras de la novela negra, y que se presenta con una maravillosa portada con la imagen de un lápiz de labios roto. (Lònia Guiu, la ‘detectiva’, es coleccionista de lápices de labios). Una novela a ratos divertida, otros reivindicativa, y en otros momentos con un gran sentido trágico pero siempre con un claro componente de denuncia social.

Yo había leído en su momento a la ‘detectiva’ Lònia Guiu y conservo aún una primera edición de La Magrana. He de reconocer que ha sido curioso volver a leerla en castellano —también debo decir que no recordaba todos los aspectos aunque sí los principales—, y aunque conociendo el desenlace, ha sido un placer poder centrarme en los detalles y pasear otra vez por aquella ciudad ya inexistente de los chiringuitos del barrio de la Barceloneta, por los espacios hoy en día peatonales y que en su momento se encontraban abarrotados de coches y de transporte público; de pasear por la calle de los tradicionales comercios de antigüedades, hoy casi desaparecidos todos y que yo había conocido tan bien, así como de otras muchas más ambientaciones de la novela como es la presencia del mar como telón de fondo gracias a la añoranza que siente Lònia Guiu del mar de su isla —casi la misma añoranza que sentimos hoy en día los barceloneses aunque, curiosamente, la ciudad ‘se abriera’ al mar con las Olimpiadas de 1992 pero que actualmente sentimos más alejado que nunca—. Y de otras particularidades no tan nimias en los que no habría reparado si no la hubiera vuelto a leer. 

Lònia Guiu recibirá el encargo de localizar a una muchacha de quince años que ha huido de su casa en Mallorca y que la última referencia que se tiene de ella es una carta enviada a sus padres desde Barcelona. Por otro lado, una misteriosa anticuaria requiere los servicios de Lònia para localizar a tres hombres que parecen encontrarse vinculados a un posible caso de falsificación de antigüedades. Lònia Guiu aceptará los dos casos aunque intuye que la anticuaria no le está contando toda la verdad y que la adolescente puede hallarse ya a kilómetros de la Ciudad Condal. Para resolver los dos encargos contará con la ayuda de su subalterno Quim, y de Nieves, fotógrafa.

La trama de Estudio en lila es una trama que se encuentra bien gestionada y trenzada, con múltiples actores, y con una agilidad que destaca desde el primer momento en que se inicia el libro. Los tiempos en la novela, y que a mí especialmente me gustan tanto ya que marcan la duración de la trama como por ejemplo martes por la mañana, martes a la caída de la tarde…, dotarán de velocidad a una novela dividida en dos partes y que dispondrá también de anacronías para conocer el pasado de Lònia y de su círculo cercano, ofreciendo así la posibilidad de comprender más a la protagonista y de cómo se desarrolló su personalidad para convertirse en lo que es ahora, una mujer libre que cree firmemente en la independencia identitaria de la mujer. El caso, o los dos casos, que nos presenta Estudio en lila además de ser una denuncia más vigente que nunca, mostrará la cara menos amable de la delincuencia: la del poder y tentáculos de la corrupción. 

Con un gran final que desenmascarará toda la urdimbre, me ha fascinado encontrar un guiño que no recordaba, y que no desvelaré, sobre otro detective privado de la ficción, en este caso hombre, que me ha hecho disfrutar una vez más de la gran novela que creó y pergeñó Maria Antònia Oliver. Una oportunidad única para conocer a la primera detective noir de este país ahora traducida al castellano. Una detective de la que Alicia Giménez Bartlett no se esconde al explicar que el personaje de su serie policíaca de Petra Delicado está inspirado en ella. 

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Maria Antònia Oliver nació en Manacor en diciembre de 1946. Ya de muy joven se sintió atraída por la literatura como lectora y como poeta incipiente.

Cuando publicó su primera novela, Cròniques d’un mig estiu, solo tenía 23 años, pero un escritor tan reconocido como Lorenzo Villalonga afirmó que la joven llegaría muy lejos.

Y así fue. Desde aquel octubre de 1970 Maria Antònia se creó un nombre de prestigio en el mundo de la literatura. Ha llegado a muchísimos lectores de Europa y de Estados Unidos a través de las traducciones de sus obras al inglés, al francés, al italiano, al alemán, al portugués… La autora ha cultivado diversos géneros a lo largo de su vida: novela, cuento, teatro, guiones y reportajes. También ha traducido al catalán autores como Virginia Wolf, Jules Verne, Mark Twain, Robert Louis Stevenson o Herman Melville.

El año 2016 ganó el Premio de Honor de las Letras Catalanas.

Para saber más sobre la autora y su obra:  Wikipedia