La noche sin memoria

La noche sin memoria. Jordi Ledesma. Editorial Alrevés.

Por Cristina de @abrirunlibro

Dos fantasmas. Dos espíritus que persiguen a un escritor para que hable sobre ellos en su nuevo libro. Uno es Luda Petrova, una rusa que llegó a un pueblo de la costa mediterránea como azafata turística. El otro es Pinilla, un joven homosexual amante del hijo pequeño del Señorito, del Señorito del mismo pueblo: aquel que todo lo domina y todo lo abarca.

Un escritor que ha triunfado profesionalmente, decide regresar al pueblo de la costa que lo vio nacer para escribir una ficción sobre la desaparición de dos personas que vivieron allí. Eso le llevará a hablar con los más antiguos del lugar para investigar sobre lo sucedido.

Los dos fantasmas de La noche sin memoria son los únicos que tienen nombre en la nueva novela de Jordi Ledesma en una especie de homenaje a los dos espectros sobre los que ha caído el olvido y la indiferencia. El resto de personajes, la Sicóloga, Dúmper, el Policía, el Pescador…, sólo tendrán sobrenombres y formarán parte de un microcosmo para una novela negra de silencios y de miedos. Del submundo de una villa marinera donde se nos mostrará desde el escaparate por el que todos proliferan, hasta lo más recóndito y despreciable como es la corrupción o el asesinato.

De la voz narrativa, el personaje que nos hablará durante todo este nuevo libro de Jordi Ledesma y del que no conoceremos el nombre, edad o familia, sabremos que es escritor, es toxicómano, y que vive en un apartamento prestado en el pueblo que lo vio nacer del que tampoco sabremos el nombre así como de una ciudad, la Ciudad, cercana. Una voz que nos desgrana a través de un soliloquio persistente, sin apenas diálogos, de grandes párrafos y con largos discursos, del que aquí se muestra una pequeña parte:

«Ahora tengo la seguridad de que ha sido el destino el que me ha traído hasta este texto. Sé que no es un aterrizaje, ni siquiera de emergencia, es un naufragio irremisible de dos vías. Y puede que no esté tan loco como piensan los que temen que me encare a la verdad que lucha dentro de mí, y que exista una dimensión al antojo de inconsciente, el cual lleva obrando en la búsqueda y construcción de esta historia mucho tiempo sin que yo me entere.»

La noche sin memoria es un libro diferente a la anterior bibliografía del autor aunque en la sinopsis pueda parecer que tenga cierto paralelismo con su anterior novela Lo que nos queda de la muerte. Pero no es así. Que nadie espere algo similar porque no lo es. Ledesma realiza una nueva búsqueda, un nuevo juego, y se implica en un reto para una novela a la que no le hace falta una trama ni un desarrollo conspirador: La noche sin memoria es discursivo, con una prosa que recuerda al mejor Chirbes de En la orilla, y una narrativa compacta y brillante. Un desafío que no necesita de desenlace, aunque lo hay, sino que es un parlamento incesante donde el lector debe entrar en el juego que propone el escritor sí o sí, una vez llevada la sorpresa inicial de encontrarse algo diferente a los textos anteriores del autor. Una voz que, dominante y demoledora, necesita ser escuchada al igual que la voz de los fantasmas:

«He contraído esa deuda con los espíritus.»

Después de la lectura de La noche sin memoria, de leer unos párrafos perfectamente dispuestos, así como del gran tempo y estructura de la novela, sabremos que Jordi Ledesma sigue su camino estudiando y escapando a los esquemas. Y sobre todo, arriesgando. Los personajes del libro, desde la voz narrativa anónima, hasta los personajes con sobrenombre, conjuran un juego de identidades diversas, de un todo, que nos mostrará con crudeza lo acaecido para una novela criminal que escarbará en lo más profundo de un vertedero.

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Jordi Ledesma (Tarragona, 1979). La noche sin memoria es su cuarta novela. Es autor de Lo que nos queda de la muerte(Alrevés, 2016), con la que obtuvo el premio Pata Negra 2017 a la mejor novela del año por el Congreso de Novela y Cine Negro de la Universidad de Salamanca. También el premio Novelpol 2017 y la mención de «Imprescindible» de la biblioteca La Bòbila de L’Hospitalet de Llobregat. Anteriormente, ha publicado El diablo en cada esquina (Alrevés, 2015) y Narcolepsia (Alrevés, 2012). Ha participado con cuentos, artículos y poemas en diferentes antologías y en algunas publicaciones digitales. El conjunto de su obra y su prosa ha sido ampliamente alabado por figuras relevantes de la narrativa española como Antonio Soler o José Ángel Mañas.