Tacos Altos

Tacos Altos

Por Liliana Souza.

Pedro estaba atrapado en un cuerpo que no lo representaba y al que deseaba desconocer. Lo trasvestía, convirtiéndolo en una herramienta de provocación. Un cuerpo que modeló al narrador, al cronista, al actor, al artista plástico, al escritor y al dramaturgo que fue. Un cuerpo que le permitió reformar para transformar un arte pleno, una suma de matices y curiosidades. También lo atrapaba un cáncer de laringe.

«Pedro Lemebel, estuvo aquejado largo tiempo y dio una gran lucha contra una terrible enfermedad, que pretendió dejarlo sin voz, pero ¿quién podría dejarlo sin voz? Su voz existe y persiste», anunció el comunicado que confirmó la muerte el 23 de enero de 2015.

Su voz hecha de palabras en carne viva, denunciaba cuestiones de las minorías abordando siempre la marginalidad chilena. La sexualidad y la violencia, sus temas recurrentes. Es un escritor de orillas, de bordes. Leerlo ofrece la alquimia segura entre sorpresa y gratitud.

Si bien sus comienzos están marcados por performances que causaron impacto, Pedro hace gala de una prosa barroca, afianzándose en lo literario para convertirse en uno de los escritores más llamativos de su país. Un cronista sin igual.

Parte de su bibliografía: “Loco afán”; “De perlas y cicatrices”; “Zanjón de la Aguada”; “Adiós, mariquita linda”; “Háblame de amores”. “Tengo miedo torero”, novela reconocida por los lectores y exitosa, por sus índices de venta y su traducción a diversos idiomas. Por “Poco hombre” obtiene en 2013, el Premio Municipal de Literatura de Santiago. En ese mismo año recibe el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, debido a «su proyecto creador, de gran riesgo, que sostiene una voz contemporánea dando cabida a diversos registros y soportes: fotografía, instalación, videoarte, performance, novela, y una especial contribución en la crónica literaria actual».

Estuvo nominado al Premio Nacional de Literatura en 2014, aunque no lo ganó. Los premios se agradecen cuando llegan, pero no definen nada, son en realidad parte de un mismo juego. En los últimos días quiso ver el mar. Seguramente sin maquillaje, ni velos, ni pestañas postizas. Con el bamboleo de sus piernas sobre tacos altos, tampoco.

“… aunque tengo la voz muerta, estoy enferma de vida …”

El futuro es algo que se anhela o algo que se teme, entonces los fragmentos sólo son evocaciones. Pedro Lemebel que nació el 21 de noviembre de 1952, murió a los 62 años en Santiago de Chile. El mundo, sigue el curso con su valiosa ausencia.

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Liliana Souza nació en 1958,  en Avellaneda. Actualmente reside en Don Bosco, Quilmes, Pcia. Buenos Aires, Argentina y donde coordina un Taller Literario.

Como poeta obtuvo 19 primeros premios nacionales,  y  reconocimientos en España y EE.UU.

Sus trabajos se incluyen en antologías, diarios, revistas y sitios web. También en libros publicados en Méjico y España.

Difundió poesía editando los espacios “Quilmespoesía”,  “poemás”  y  “poemás o menos”,  con el auspicio de la Universidad Nacional de Quilmes y Biblioteca Pública José Manuel Estrada.

Colabora con Agenda del Sur, Diga 33,  Paloma y La palabra que sana,  escribiendo artículos sobre literatura.

En 2010 publicó “esa otra forma”.

En 2012 “cuarto de costura”.

En 2015 “la doliente”.