Galíndez

Galíndez. Manuel Vázquez Montalbán. Anagrama.

Por Cristina de @abrirunlibro

Nueva York, 12 de marzo de 1956. Jesús de Galíndez, exiliado republicano de la Guerra Civil española, representante del Gobierno Vasco en el exilio, y, dicen, también espía en calidad de informador del FBI, fue secuestrado en el apartamento donde residía en Nueva York, trasladado a República Dominicana en avión, y posteriormente torturado y asesinado por orden de Rafael Leónidas Trujillo, militar que gobernó aquel estado de 1930 a 1938 y de 1942 a 1952 en primera persona, o indirectamente a través de otros presidentes hasta 1961. El cadáver de Galíndez nunca apareció.

Galíndez es una narrativa política y novelada de Manuel Vázquez Montalbán. Publicada por primera vez en 1990, Premio Nacional de Narrativa 1991 y Premio Europeo de Literatura 1992, Anagrama la recupera con prólogo de Manuel Vilas. Un apasionante relato que destapa una vez más las cloacas de los estados, donde Jesús de Galíndez se vio atrapado ante el cambio de criterio de los EUA al iniciar su lucha contra el comunismo. Galíndez pasó de ser un respetado exiliado que ejercía de profesor en la Universidad de Columbia a una molestia para las relaciones internacionales con países como España —Franco dejaba de ser un enemigo de los EUA para convertirse en un aliado de la causa anticomunista—, o la propia República Dominicana, ya que Jesús de Galíndez fue muy crítico con el dictador Trujillo al vivir allí entre 1939 y 1946 como muchos otros republicanos españoles. (Aunque Galíndez nunca fue marxista sino que fue nacionalista del PNV, la historia sobre su vida y el exilio es apasionante pero aquí se trata de hablar sobre el libro de Manuel Vázquez Montalbán y su visión sobre esta historia. Para aquellos interesados se recomienda esta misma novela o la diversa documentación existente. También se recomienda el documental de la directora navarra Ana Díez, 2003).

Esta es una de las mejores novelas de MVM, si no la mejor, para aquí quién escribe. A pesar de disponer de una narrativa quizás para algunos lectores muy estudiada, y que desarrollaré brevemente, con una complejidad que no busca una lectura próxima y urgente sino quizás una lectura más sosegada a pesar de las atrocidades descritas, el autor desarrolló en Galíndez una minuciosa descripción de la barbarie y de la realidad social, donde hallaremos una exposición durísima sobre el fascismo y los recursos, nefastos, del poder cuando se siente impune y competente para acometer cualquier acto inmoral.

Muriel, una universitaria norteamericana que investigará el secuestro, tortura y asesinato de Galíndez treinta años después de lo acontecido para una tesis, viajará al País Vasco, al valle de Amurrio, y de allí a Madrid para seguir con sus averiguaciones. Algo se torcerá al recibir una carta de su mentor donde la hace partícipe de otro proyecto para que abandone el actual. Pero Muriel está obsesionada con Galíndez.

«—Eres como una viuda. La señora viuda de Galíndez.

La viuda de un muerto sin sepultura».

En la novela se entremezclan algunos personajes reales como el propio Galíndez y los que se vieron envueltos en el secuestro, y otros imaginarios para desarrollar una historia salvaje que va evolucionando de manera impávida como una apisonadora que todo lo despedaza. Pero uno de los grandes elementos a destacar en Galíndez se encuentra precisamente en la técnica de la narrativa. Relatada en segunda persona de una forma magistral, encontraremos en muchas ocasiones párrafos de hasta diez páginas seguidas en un ejercicio de verdadera novela literaria, con las reflexiones de Muriel, la muchacha norteamericana, o con las del propio Galíndez cuando es secuestrado, con algunos cambios a la tercera persona en el momento de describir los diálogos de los personajes. Con una precisión de cirujano, el Manuel Vázquez Montalbán lírico también hará presencia a lo largo de toda la novela aunque no olvidará, y con todo detalle, destapar la conspiración sobre el secuestro o desvelar cómo fueron las torturas salvajes de Jesús de Galíndez, explorando íntimamente las que serían, seguramente, las reflexiones y sentimientos del torturado. 

Galíndez es una novela ambiciosa descrita con la destreza del escritor ensayista y novelista que sabe aunar lo mejor de cada particularidad, realidad y ficción, para realizar una crítica feroz sobre la vulneración de los DDHH y de aquellas relaciones que transgreden todo lo ético para mostrar la corrupción del sistema. Relatada con una gran fuerza,  Manuel Vázquez Montalbán se manifiesta, una vez más, como un imprescindible al que se debe seguir conociendo como, por ejemplo, en esta novela que nos narra uno de los grandes crímenes del siglo XX.

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Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), poeta, ensayista, novelista y periodista. Desde muy joven colaboró en infinidad de medios con numerosos pseudónimos (como Manolo V el Empecinado) y se convirtió en una indispensable conciencia crítica de izquierda en la segunda mitad del siglo XX. Como poeta figuró en Nueve novísimos poetas españoles, la famosa antología de J. M. Castellet; su obra se reunió en el tomo Poesía completa (1963-2003). Se hizo muy popular por el ciclo de novelas policíacas protagonizadas por Pepe Carvalho, entre ellas La soledad del mánager, Los mares del Sur, Asesinato en el Comité Central y tantas otras. Entre sus obras de no ficción figuran Informe sobre la información, Crónica sentimental de España, Panfleto desde el planeta de los simios o las dedicadas a una gran pasión, Fútbol, y a otra, la gastronomía, Contra los gourmets. También publicó excelentes novelas, entre las que figuran Autobiografía del general Franco(Premio Internacional de Literatura Ennio Flaiano) y las dos que fueron más aclamadas, Galíndez (Premio Nacional de Narrativa, Premio Europeo de Literatura y Premio Euskadi de Plata) y El pianista, que también recuperaremos en Anagrama, así como el Diccionario del Franquismo. En nuestra editorial publicamos en los años setenta dos obras muy singulares: Guillermotta en el país de las Guillerminas y Cuestiones marxistas.

Foto © Eduardo Firpi