Los asesinos de la luna

Los asesinos de la luna. David Grann. Traducción de Luis Murillo Fort. Literatura Random House.

Por Cristina de @abrirunlibro

Los asesinos de la luna. Petróleo, dinero, homicidio y la creación del FBI, es el nuevo libro de no ficción de David Grann, un true crime basado en los asesinatos reales de los indios osage a principios del siglo XX a causa de la codicia y la amoralidad. 

Los indios osage, la Nación Osage, fue, y es, una tribu indígena de los EUA originaria de la zona del Missouri que contó con grandes guerreros y cazadores de bisontes. Durante la Guerra de Secesión los osage decidieron ayudar a los Estados Confederados de América con sus expertos combatientes; una vez finalizada la contienda, migrarían hacia Oklahoma —el resumen sobre la historia de los osage es muy somero pero la crónica de esta tribu es apasionante y más aún lo que llegaría después—, pero a comienzos del siglo XX se halló petróleo en sus tierras. Los indios osage se convirtieron entonces en millonarios —aunque siempre ‘controlados’ y tutelados por el Estado—, disponiendo de coches, casas, y toda una serie de lujos impensables para aquella época y más para una tribu de nativos pero, y debido a su posición, también fueron estafados, engañados y hasta asesinados sistemáticamente de manera siniestra. 

«En abril, millones de flores diminutas cubren las colinas pobladas de robles y las inmensas praderas del territorio osage de Oklahoma.[1] Hay violetas tricolor, bellezas de Virginia y estrellas violeta. El escritor osage John Joseph Mathews observó que esa galaxia de pétalos hace que parezca que «los dioses hubieran tirado confeti».[2] En mayo, cuando aúllan los coyotes bajo una luna desconcertantemente grande, unas plantas más altas como lágrimas de dama y rudbeckias van privando poco a poco de luz y agua a las flores menudas. Los tallos de estas se quiebran, los pétalos se alejan revoloteando, y al poco tiempo quedan sepultadas bajo tierra. Por eso los indios osage dicen que mayo es el tiempo de la luna mataflores».

Una india osage verá como toda su familia, hermanas y madre, morirán asesinadas de forma fría y calculada. Ella misma temerá por su vida y parece estar siendo envenenada de manera metódica pero los médicos confundirán los síntomas con su enfermedad ya que es diabética. Cuando los asesinatos alcanzan el número de veinticuatro muertos, un incipiente Bureau, FBI, capitaneado por Tom White, intentará esclarecer los hechos pero la maraña será tan considerable y existirán tantos intereses creados, que la investigación será extremadamente difícil y enrevesada. 

¿Otra gran novela americana? Puede ser. Ganadora del Edgar Allan Poe Award al Best Fact Crime, y finalista del National Book Award, o best seller por The New York Times en el 2017, la narrativa de Los asesinos de la luna tiene mucho de ensayo por la meticulosidad y detallada investigación que lleva a cabo el autor buceando en diversos archivos así como buscando a los descendientes para esclarecer esos hechos terribles. Con innumerables analepsis para desarrollar métodos de investigación y quiénes se encargaban de ello en la época, conoceremos el inicio de los Texas Rangers o del FBI; abundantes notas aclaratorias, más imágenes de los protagonistas durante todo el libro, David Grann destapa un genocidio espantoso y terrible donde una vez más se descubre que hoy en día, la ficción debe superar a la realidad y no a la inversa como dice el lema aunque con sucesos de este calibre, donde se demuestra una vez más la bajeza humana, difícil lo tiene la fantasía.

El libro dispone de numerosos personajes y, como ya se indicó anteriormente, también de innumerables flashbacks por lo que aquel lector que espere realizar una lectura rápida, no será así. Y ahí está la grandeza de este true crime de David Grann: el detalle y la pericia para no cargar o aburrir sino que Los asesinos de la luna. Petróleo, dinero, homicidio y la creación del FBI se convierte en un estudio fascinante para aquel lector paciente. Y ese lector paciente, al final obtendrá premio.

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David Grann (Nueva York, 1967) es escritor y periodista en The New Yorker. Sus historias han aparecido en distintas antologías, incluyendo The Best American Crime Writing de 2004, 2005 y 2009; y The Best American Sports Writing de 2003 y 2006. Finalista en 2005 del Michael Kelly Award por su «valiente búsqueda y expresión de la verdad», Grann también ha colaborado con The New York Times Magazine , The Wall Street JournalThe Atlantic y The New Republic, entre otras publicaciones. Su primera novela, Z, la ciudad perdida (Literatura Random House, 2017) fue número uno de ventas según The New York Times, ha sido traducida a más de 25 idiomas y ha sido llevada a la gran pantalla. Literatura Random House también ha publicado El viejo y la pistola, en el que se ha basado la película protagonizada por Robert Redford. Su último libro, Los asesinos de la luna, ha sido best seller por The New York Times y considerado por la prensa estadounidense como uno de los mejores libros de 2017. Ha sido galardonado a su vez con Edgar Allan Poe Award al Best Fact Crime, y ha sido finalista del National Book Award. Martin Scorsese y Leonardo Di Caprio están preparando su versión cinematográfica.