Europa

Europa. David Llorente. Alrevés Editorial. 

Por Anna Miralles

Conocí a David Llorente leyendo Madrid:frontera (Alrevés, 2016), una novela brutal, impactante, que describe un Madrid cuyos habitantes han sido despojados de sus derechos más básicos y donde las diferencias entre clases sociales son abismales. Se trata de una distopía que nos habla de un futuro que ya es presente, o casi. Seguí con Te quiero porque me das de comer (Alrevés, 2014), una novela tremendamente original porque en ella los sucesos son contados de manera simultánea y además el autor se toma la libertad de hacer un uso muy libre de la puntuación (no hay párrafos). En esta novela coral destaca el personaje de Maximiliano Luminaria, un brillante estudiante de Medicina, aunque también un despiadado asesino en serie. Un personaje difícil de olvidar.

Con la lectura de estas dos novelas, Llorente se ha convertido para mí en un autor imprescindible por lo que no podía perderme su última novela, y ya leída no puedo más que recomendarla.

Europa es una novela muy completa en la que están representados diferentes géneros: el negro, la ciencia-ficción, la crítica social… El propio autor ha comentado que ha tenido la necesidad de renovar el género negro para romper con fórmulas que se están agotando por estar ya demasiado explotadas; de ahí esta fusión de géneros.

Las novelas de Llorente son complejas. No solo por lo que cuentan sino también por el cómo. En Europa, como en Te quiero porque me das de comer, volvemos a encontrarnos con un texto caracterizado por una puntuación muy peculiar: los dos puntos son utilizados constantemente. Otro aspecto que llama la atención es que se repiten fragmentos de algunos capítulos de manera que se van completando con más información. En cuanto a la estructura, la novela se divide en cuatro partes y en siete capítulos, el último de ellos es tan solo un párrafo.

La primera parte es muy potente y será donde el género negro estará más presente: el protagonista busca vengarse por la muerte de su amante, Claudia. Dará con su asesino al que torturará y finalmente matará. Así nos lo hace saber el propio protagonista ya en las primeras páginas.

«[…] Disfrutaba de algún momento de la vida y me despreciaba: Me daba cuenta de que me estaba riendo y me daban ganas de sacarme el corazón y sentarme encima: Por eso el cementerio de Carabanchel era necesario: Veía su tumba y regresaban las ganas de
impartir justicia: Ese escozor en las encías que se llamaba ganas de matar.
De matarte a ti.»

Las escenas de violencia serán explícitas y muy crudas a lo largo del libro. Llorente tiene una manera de narrar descarnada que puede llegar a incomodar, pero que por otro lado resulta muy atrayente.

Paralelamente a la trama de la venganza, aparecen las referencias a un asesino en serie que campa a sus anchas por Madrid y cuya firma es que abandona a sus víctimas en pozos. No tardaremos en saber que el padre del protagonista es Maximiliano Luminaria, el médico psicópata de Te quiero porque me das de comer, que Llorente recupera en Europa y donde acaba creciendo como personaje. Su hijo intentará ser su digno sucesor:

«el espejo en el que mirarme y la escalera por la que subir a lo más alto, hasta un centímetro más de la altura a la que había llegado él, si es que eso era posible.»

La acción vuelve a situarse en Madrid, como ya sucedía en las dos anteriores novelas de David Llorente, y concretamente en los barrios de Carabanchel y Lavapiés. Más adelante la trama se desarrollará en Europa, porque lo que se trata en esta historia no es exclusivo de una única ciudad o país. La problemática reflejada no entiende de fronteras. El Madrid que Llorente nos describe se consume y diluye bajo una niebla tóxica y un hongo de polución que mata a los pájaros y hace que los árboles enfermen. Aparentemente la contaminación no es nociva para los seres humanos… o eso dirán las autoridades, aunque se acabarán construyendo edificios de más de doscientos pisos para salvar la nube tóxica y evitar así la polución, y veremos como la novela se va poblando de seres con graves deformidades debidas a la contaminación.

Según avanza la historia, y ya en la segunda parte, toman protagonismo los avances científicos y tecnológicos de la mano de Maximiliano Luminaria que «es la mano de Dios sobre la Tierra», y que convertirá a su hijo Aureliano Luminaria en un ciborg que pasará a llamarse Prototipo A-720. El problema radica en el uso que se va a hacer de esos avances. Serán una forma más de control por parte de quien ostenta el poder. Veremos, por ejemplo, cómo la mayor parte de la población será confinada, quiera o no, en panópticos: la forma de vigilancia más eficaz, puesto que no se puede saber en qué momento uno es vigilado.

Se hablará también de la inmigración reflejando los prejuicios que sirven para reafirmar actitudes xenófobas. El extranjero es el enemigo a batir.

«La Consejería de Políticas Sociales y las Delegaciones del Gobierno de la Comunidad solicitaron la ayuda de los chicos del Cuerpo de Intervención Rápida de la Brigada Europea de Extranjería para que echaran el hocico al suelo y olfatearan el rastro del negro, el rastro del árabe, el rastro del indio, que eran siempre el mismo rastro, el pegajoso rastro del miedo.»

En la tercera parte Llorente pone encima de la mesa los aspectos más bochornosos y deleznables de nuestra realidad, y la crítica social se hace más que evidente. Reconocemos en la ficción de Europa hechos que nos son demasiado cercanos, desgraciadamente: el maltrato de las instituciones a los inmigrantes; la banalización de las violaciones en grupo y la indefensión y criminalización de las víctimas; las grandes diferencias entre clases sociales, y el interés de los más poderosos en mantener su estatus; el homenaje al totalitarismo (a Maximiliano Luminaria se le erige un Mausoleo en la cumbre más alta de Madrid con una inmensa moneda de euro a modo de escultura gigantesca: el Valle de los Aviones); la construcción de murallas; las precarias condiciones de los campos de refugiados; la corrupción política y el baile de sobres…

«El empresario exitoso don León de la Hoz estaba bien alimentado: Los verdaderos empresarios (aquellos a los que se les abrían las puertas secretas de la gran pirámide del éxito) debían tener una rotunda barriga y dos grandes mofletes sonrosados y afeitados al ras: También debían conocer (léase dominar) el delicado, el exclusivo, el dificilísimo arte de sacar el sobre del bolsillo y dejarlo en libertad (como una paloma) para que volara él solo hacia las manos adecuadas, hacia las manos de esa alma caritativa que sabría agradecer el gesto en su justa medida, es decir, en su más que segura adjudicación.»

David Llorente es un autor muy interesante porque habla sin tapujos de los aspectos más vergonzosos de la realidad española y también de la europea, porque disecciona una sociedad enferma que está abocada al fracaso si no se remedia, porque no pasa de largo ante los problemas de la actualidad, sino que nos los muestra… Y es un escritor que arriesga buscando renovar la narrativa mediante una manera de contar las historias atrevida y novedosa, y escribiendo novela negra desde otra perspectiva. Adentrarse en Europa es toda una experiencia para quienes quieran leer algo totalmente distinto a lo habitual.

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David Llorente nace en Madrid en 1973.

En esta ciudad publica las novelas Kira, premio Francisco Umbral de novela corta 1998 y que ahora reedita en Alrevés, y El bufón, premio de narrativa Ramón J. Sender 2000.

En el año 2002 se traslada a vivir a Praga (República Checa), donde escribe las novelas Ofrezco morir en Praga y De la mano del hermano muerto, esta última también traducida al checo.

En esta ciudad crea el grupo de teatro Séptimo miau, cuyas obras escribe y dirige él mismo.

Ha representado por casi todos los países de Europa Central y del Este y ha obtenido diversos premios en varios festivales de teatro internacionales.

En el 2015, Ediciones Antígona editó la obra de teatro Roja Caperucita, y en 2017, Los cisnes de Chernóbil.

En novela negra ha publicado Te quiero porque me das de comer (Alrevés, 2014), elegida entre las diez mejores novelas editadas en España durante el 2014 por el diario ABC y ganadora del premio Memorial Silverio Cañada 2015 en la Semana Negra de Gijón, y Madrid:frontera (Alrevés, 2016), ganadora del premio Valencia Negra 2016.