La luz azul de Yokohama

La luz azul de Yokohama. Nicolás Obregón. Traducción de Maia Figueroa Evans. Salamandra Black.

Por Cristina de @abrirunlibro

La luz azul de Yokohama, una novela con una impronta diferente a otras novelas policiales y que es el primer libro de “Iwata”, la trilogía del inspector de la Unidad de Homicidios de la policía Metropolitana de Tokio, Kosuke Iwata. Una trilogía que ya ha finalizado en el mercado anglosajón pero que ahora, Salamandra Black, publica aquí el primero de la serie. Su autor Nicolás Obregón, para esta novela, se inspiró en el crimen de una familia de cuatro miembros, la familia Miyazawa, donde el homicida después de realizar los asesinatos, estuvo varias horas en la residencia de la familia comiendo, empleando el ordenador, o utilizando los sanitarios. El caso, que conmocionó a Japón, un país con una criminalidad muy baja, sigue aún sin resolverse casi 20 años después. El título del libro, La luz azul de Yokohama, hará también referencia a la canción Blue Light Yokohama de Ayumi Ishida, un éxito de ventas en la década de los 60 y donde el autor al final del libro, explicará cómo hiló título y trama en un viaje que realizó al Japón.

Kosuke Iwata a su llegada a la Unidad de Homicidios de la policía de Tokio, será el encargado de proseguir la investigación que dejó sin finalizar el anterior inspector Hideo Akashi, al suicidarse éste en el emblemático puente del Arcoiris de Tokio. El caso girará en torno al brutal asesinato de todos los miembros de una misma familia mientras se encontraban en casa, el día de San Valentín. El homicidio presenta tintes rituales al hallar varios componentes que así lo demuestran y con su ayudante, la joven Noriko Sakai, Iwata iniciará una investigación que le llevará a descubrir una complicada conspiración donde también tendrá cabida el crimen organizado, la Yakuza, o estructuras religiosas como las sectas.

Escrita con un carácter muy particular, La luz azul de Yokohama además de ser una novela policial, contará con elementos de novela negra además de ser una imparable historia con un ritmo muy alto. Cambiando las voces narrativas tanto para la trama como para unos flashbacks donde sabremos de la infancia y vida de Iwata, las frases cortísimas con oraciones que desprenden cierto sentido poético similar al haiku, otorgará melancolía a las descripciones.

«De camino a los tonos cobrizos y caramelo de la arboleda, cruzan arrozales desiertos a medio inundar. El bosque es denso y los troncos se retuercen a la sombra de la montaña por no haber visto el sol lo suficiente». 

El personaje de Kosuke Iwata no escapará al modelo de policía atormentado aunque la historia de Iwata es también otra pequeña trama en sí que ayudará a describir el comportamiento de un personaje maltrecho. Un hombre joven que dispone de un pasado conmovedor del que no podrá desprenderse. La canción de Blue Light Yokohama hará su aparición en diversas ocasiones durante el libro, recayendo más aire de misterio sobre el protagonista y logrando que sea otra parte muy importante de esta novela.

«Éste será siempre nuestro mundo.»

La luz azul de Yokohama es una buena novela que creará interés en aquel lector que desee acercarse a una investigación policial de estilo diferente. Por último, aclarar que aunque el libro forme parte de una trilogía, el caso quedará resuelto sin flecos. 

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Nicolás Obregón nació en Gran Bretaña, de padre español y madre francesa, y creció entre Londres, donde se graduó en el Birkbeck Creative Writing Masters, y Madrid. Como escritor de viajes, tiene un amplio conocimiento de Japón, pero el comienzo de su fascinación con ese país nació con los dibujos animados de su infancia. El germen de La luz azul de Yokohama es un caso verídico que, casi dos décadas después de los hechos, sigue sin resolverse. Sins as Scarlet (2018) es la segunda entrega de la serie del inspector Iwata.