Trilogía berlinesa

«Trilogía berlinesa». Philip Kerr. Traducción de Isabel Merino. RBA. 

Por Cristina de @abrirunlibro

Con Trilogía berlinesa, o «Berlín Noir» como también se la conoce, se inició la serie de novela negra —y thriller histórico, thriller político, novela policial—, del icónico, e irónico, Bernie Gunther como protagonista: un personaje trazado por la inteligente mente del ya inmortal escritor escocés Philip Kerr para una serie policial ambientada en el Berlín nazi y relatada con una visión muy personal, pero también irrefutable, sobre la caída de la República de Weimar, el auge del nazismo y la posterior postguerra. Y aunque la serie seguiría con varios títulos más después de un parón para pasar a reanudarse en el 2006, la muerte del autor malograría la continuidad de esta saga que se recordará ya siempre como unas de las mejores sagas de novela negra y criminal donde destacará, principalmente, el conjunto de las tres primeras obras: Violetas de marzo (1989), Pálido criminal (1990) y Réquiem alemán (1991), recopiladas en un sólo volumen por la editorial del escritor aquí en España, RBA (aunque también pueden encontrarse por separado). Una crónica realista de ritmo endiablado, con intrigas que destaparán todas las corrientes internas del nazismo y sus oportunistas cómplices; unas tramas planteadas de manera extraordinaria explicadas con el abrasivo relato de Bernie Gunther, el detective/policía de Trilogía berlinesa, y una reproducción de la época hecha por el gran estudioso que fue Philip Kerr que hará las delicias también de aquel lector de novela histórica. 

Antes de entrar en la trama de cada una de las novelas que componen la trilogía, hay que aclarar que Philip Kerr, además de realizar una ficción detectivesca de gran altura y una muy buena adaptación del marco histórico, demuestra una importante inteligencia narrativa perfilando a su protagonista de forma aguda y sin realizar una exhaustiva enumeración de rasgos al darlo a conocer. En Violetas de marzo descubriremos así, poco a poco, tanto las características físicas como intelectuales de Bernhard “Bernie” Gunther, y los hechos de su vida privada que más le han marcado aunque todos los datos que iremos recopilando será gracias también a la información del resto de novelas que completan «Berlín Noir». Poco a poco sabremos que Gunther es ex policía, inspector en la Kripo de Berlín —policía de homicidios—, donde resolvió un caso muy mediático por el que será recordado; actualmente es detective privado que busca desaparecidos, básicamente judíos —algo demasiado frecuente durante el nazismo—; ha obtenido una Cruz de Hierro de segunda clase en la I Guerra Mundial; es viudo —su mujer murió de gripe española—, y ha trabajado como detective de hotel en el gran hotel de lujo Adlon que se encuentra situado frente a la Puerta de Brandeburgo, hoy aún activo. No le hace ascos a mujeres guapas de esbeltas y largas piernas y es conocido por un humor mordiente e irónico hacia el nazismo aunque también sabrá nadar y guardar la ropa en unos tiempos donde prima la supervivencia —su paso como policía de la Kripo le ayudará a mantenerse algo más libre que el resto de compatriotas—. Es alto y rubio, como la cerveza, y al inicio de la serie contará, aproximadamente, entre 35 y 40 años. 

En Violetas de marzo —’violetas de marzo’ era un apodo despectivo que se les daba a las nuevas incorporaciones al nazismo sin ser de ‘pura sangre’ a diferencia de los primeros seguidores—, Bernie Gunther será contratado por un importante empresario ‘alemán’ para que averigüe el asesinato de su hija y yerno en la casa en la que residían así cómo la búsqueda de un costoso collar de diamantes desaparecido de la caja fuerte —era notorio añadir la palabra ‘alemán’ para distinguirse de los judíos: así se encontraban toda una serie de oficios a los que se les añadiría el distintivo—. El encargo se complicará cuando Gunther deberá tratar, y trabajar, para Göring y Heydrich en una trama que se enreda y dónde quizás existan otras importantes razones para el asesinato como unos documentos desaparecidos de la caja fuerte junto al valioso collar. Como ambientación a la trama, conoceremos a un Berlín lavándose la cara para los Juegos Olímpicos de 1936.

Esta mañana, en la esquina de la Friedrichstrasse y la Jägerstrasse, vi a dos homes de las SA descolgando una vitrina roja del Der Stürmer de la pared de un edificio. Der Stürmer es el periódico antisemita dirigido por Juliu Streicher, el principal acosador de judíos de Reich. El impacto visual de esas vitrinas, con sus dibujos casi pornográficos de doncellas arias abrazadas voluptuosamente por unos monstruos de largas narices, tiende a atraer al lector de mente débil, proporcionándole una rápida excitación. Es algo que no afecta a las personas respetables. Sea como sea, los dos hombres de las SA colocaron la Stürmerkästen en la parte trasera del camión, junto a otras […].

Una hora más tarde, vi a los mismos hombres retirando otra Stürmerkästen de una parada de tranvía, frente al ayuntamiento. Esta vez me acerqué y les pregunté qué hacían.

—Es por las Olimpiadas —dijo uno—. Nos han ordenado que las quitemos todas para no escandalizar a los visitantes extranjeros que vendrán a Berlín a ver los juegos.

Que yo sepa, tanta sensibilidad por parte de las autoridades es algo nunca visto. 

El siguiente libro de la trilogía será Pálido criminal, donde comprobaremos cómo Gunther ya no trabaja de manera independiente sino que dispone de un socio también detective, Bruno Stahlecker. Pero Gunther recibirá la oferta de Heydrich de incorporarse nuevamente a la Kripo para localizar a un asesino en serie que ha matado a varias adolescentes arias. Oferta que, evidentemente, será inviable rechazar. Con el grado de Kommissar, el detective iniciará una investigación que se complicará en grado máximo al descubrir ‘pogromos’ e intereses de las SS durante la indagación. Como ambientación a la trama, conoceremos el pogromo de la Kristallnatch —Noche de los Cristales Rotos, la noche entre el 9 y 10 de noviembre de 1938—, donde Philip Kerr conseguirá describir de manera soberbia el reflejo de todos aquellos cristales y espejos quebrados y la llamará «una auténtica Walpurgisnacht de destrucción».

Finalmente, será Réquiem alemán quien cerrará la Trilogía berlinesa, quizás el thriller más político ya que ha finalizado la II Guerra Mundial y es el espionaje el que mueve los hilos para la reconstrucción del nuevo mundo, de Alemania y, específicamente, la reconstrucción de Berlín. La ciudad malvive bajo la presión de dos fuerzas, la americana y la rusa. Bernie Gunther que luchó en el frente soviético y estuvo en un campo de concentración ruso, está nuevamente casado y ejerce de detective privado pero las escasez de dinero y alimentos es preocupante: el matrimonio pasa verdadera hambre y penurias. Gunther descubrirá que su esposa Kirsten ‘confraterniza’ con un oficial norteamericano y es por ello que no dudará en aceptar un caso que le ofrecerá un coronel soviético y así poner kilómetros de por medio ya que deberá desplazarse a Viena para averiguar quién mató a un oficial americano. El detective se encontrará con una ciudad repleta de servicios de inteligencia y donde nadie será quién dice ser. 

Y así queda compuesta la Trilogía berlinesa donde el gran logro del autor, Philip Kerr, es sin duda la creación de Bernie Gunther, un hombre en la época nazi que sabe ver la vida a través del espejo del sarcasmo y de la burla. Teniendo en cuenta que Violetas de marzo fue la primera novela de Kerr, hay que reconocer que las tramas que componen los tres libros son unas buenas tramas que se ven favorecidas por el entorno hostil del nazismo y donde el protagonista se moverá como pez en el agua con la inteligencia imprescindible del superviviente. Un trilogía más que digna e indispensable en una buena biblioteca negro-criminal.

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Philip Kerr estudió en la Universidad de Birmingham y obtuvo un máster en leyes en 1980; trabajó como redactor publicitario antes de consagrarse definitivamente a la escritura en 1989 iniciando una serie de thrillers históricos ambientados en la Alemania nazi.

Es uno de los escritores de novela policiaca más aclamados de las últimas décadas. Fue el creador de la serie sobre la Alemania nazi protagonizada por el memorable Bernie Gunther, que RBA está publicando íntegramente. Los más vendidos son la trilogía compuesta por Violetas de Marzo,Pálido criminaly Réquiem alemán,Si los muertos no resucitan (Premio RBA de Novela Policiaca 2009), Un hombre sin aliento y La dama de Zagreb.

Philip Kerr fue seguidor del Arsenal toda su vida, y escribió una serie sobre fútbol y crímenes formada por tres novelas: Mercado de invierno,La mano de Dios Falso nueve.